Karen Segura Fernández y Xinia Chaves Quirós fueron presentadas este sábado como las candidatas a la vicepresidencia por el Partido Liberación Nacional (PLN).
Se trata de expertas en el campo de la seguridad y el sector agrícola, respectivamente, según Álvaro Ramos, candidato presidencial.
Segura será la primera vicepresidenta y es actualmente funcionaria del Instituto Costarricense sobre Drogas (ICD); además, trabaja en la coordinación de la Estrategia Nacional sobre Drogas y Delitos Asociados 2020-2030. Entró al ICD en el 2003.
Según el CV enviado por el PLN, ella es máster en administración de negocios y doctora en gobierno y políticas públicas.
La elección de la funcionaria responde al difícil momento que vive Costa Rica con la seguridad ciudadana.
Y es que Costa Rica se encamina a su tercer año de cifras récord en materia de homicidios, según datos del OIJ.
Mirada al agro
Por otra parte, Xinia Chaves fue en dos ocasiones presidenta del Icafé, además de haber sido viceministra de Agricultura del 2010 al 2014.
Esta vicepresidencia tiene formación en administración, gobernanza cooperativa y dirección de organizaciones.
Esta semana, Ramos firmó un compromiso con el sector agrícola, ya que el verdiblanco señaló que el país no ampliará los tratados de libre comercio hasta que se solucionen los problemas del agro.
“Las reglas mundiales están cambiando. No más tratados hasta que solucionemos los problemas de nuestro agro. El alimento es un proceso estratégico, y los procesos agroindustriales y agroalimentarios están aquí para quedarse porque son nuestros y enriquecen el tejido social de nuestra patria (…) Conmigo cuentan con un aliado; un gobierno que le pondrá alfombra roja al agro”, enfatizó el candidato.
El aspirante destacó la importancia de defender al productor nacional, sobre todo en momentos de gran incertidumbre producto de las nuevas reglas al comercio mundial que desea imponer Estados Unidos por medio de aranceles.
En el caso de Costa Rica, el gobierno que dirige Donald Trump tiene en vigencia un impuesto del 15% para todos los bienes que nuestro país exporta a esa nación, incluyendo productos agrícolas.
“En 2007, México casi se quedó sin maíz básico porque priorizó importaciones desde Estados Unidos. ¡Con la comida no se juega! Si apostamos por importar sin reservas, mañana podemos lamentarlo. El mundo está entrando en un nuevo ciclo geopolítico y debemos proteger nuestra producción local”, agregó Ramos.




































