En 2025 el Instituto de Desarrollo Rural (Inder) alcanzó un hito sin precedentes al lograr el 100% de ejecución presupuestaria, un resultado que, según su presidente ejecutivo, Ricardo Quesada, se tradujo directamente en desarrollo para los territorios rurales de Costa Rica.
Este récord permitió que la totalidad de los recursos presupuestados llegaran a quienes más los necesitaban, sin quedar sin uso, como ocurrió en años anteriores.
“Por primera vez, la totalidad de los recursos presupuestados en el año llegaron a quienes más lo requerían y no quedaron engavetados”, señaló el presidente.
Entre las iniciativas destacan la llegada de electricidad por primera vez a la comunidad de Ocochobi, en Buenos Aires de Puntarenas, así como a cinco comunidades de Limón y a Medio Queso de Los Chiles.
También la entrega de máquinas industriales de costura a mujeres emprendedoras de Tilarán y San Ramón, y los avances en infraestructura deportiva en Limón, Matina, Siquirres y Pococí, de cara a los juegos deportivos.
De acuerdo con Quesada, entre 2012 y 2022 el Inder dejó de utilizar más de ¢126 mil millones, que quedaron en el superávit institucional mientras las necesidades rurales persistían.
Esa tendencia, dijo, comenzó a revertirse a partir de 2023, cuando la institución se enfocó en cumplir el mandato presidencial de invertir los recursos en el desarrollo rural.
Las cifras muestran una mejora progresiva en la ejecución presupuestaria: de un 67,58% en 2022 se pasó a un 90,44% en 2023, un 97,07% en 2024 y finalmente el 100% en 2025. Este último año, el Inder invirtió más de ¢26.088 millones, con impacto positivo en 189.861 familias rurales.
Quesada subrayó que alcanzar la ejecución total no es habitual en el sector público, donde niveles cercanos al 90% o 95% suelen considerarse muy buenos, debido a procesos de contratación, controles administrativos y factores externos.
En ese contexto, calificó el resultado como excepcional y aseguró que fue producto de una planificación realista, la priorización de proyectos viables y un seguimiento constante.
"En un contexto nacional donde la ciudadanía demanda mayor eficiencia y mejores resultados del Estado, demostrar que es posible ejecutar bien y a tiempo es una señal positiva. Desde el Inder creemos que el desarrollo rural requiere algo más que buenas intenciones. Requiere decisiones oportunas, presencia en los territorios y una gestión que convierta los recursos disponibles en resultados tangibles. Alcanzar el 100% de ejecución presupuestaria este año es una muestra de que, con dirección clara y equipos comprometidos, el Estado puede cumplir", dijo Quesada.