Si manifestamos que el responsable de que Alajuelense no derrotara al Herediano en el juego de ida de la final por el título fue Keyner Brown, no es exageración, ni mentira.
El gigante de ébano se jugó el partido de su vida, convirtiéndose en un muro, arriba y abajo, donde pegaron la mayoría de los intentos de la ofensiva del León para abrir la cuenta. Alajuelense cobró once tiros de esquina y si repasamos el video del juego, comprobaremos que la mayoría se gestaron por cortes dramáticos del defensor rojiamarillo, con sus pies y cabeza, para rechazar y desviar balones que receptores de la ofensiva manuda, solo esperaban para rematar y doblegar la resistencia de un Danny Carvajal, poco exigido, gracias precisamente al excelso trabajo en retaguardia de Keyner, acuerpado por otros cuatro candados que colocó Jafet Soto en su ferretería defensiva, que impidieron con un enorme sacrificio táctico que la Liga abriera la cuenta: nos referimos a Getsel Montes, Juan Luis Pérez, Sergio González y Yeltsin Tejeda en el primer tiempo, sustituido luego por Eduardo Juárez.
Empujados por 34.000 almas que inundaron las gradas del Estadio Nacional, los futbolistas del Alajuelense se apoderaron de la pelota y atacaron por todos los flancos (“por aquí y por allá” como manifestó su técnico Óscar Ramírez), pero casi 20 remates a marco, no alcanzaron ni para abrir la cuenta y tampoco molestar en demasía al portero Carvajal, que salvo un par de remates de Celso y Campbell con olor a peligro, tuvo un encuentro tranquilo en mucho, por el trabajo extraordinario que en defensa lideró Keyner Brown.
Alajuelense repitió su libreto, ataca y ataca sin peligro real y no aprovecha las “bolas muertas”. Sobraron los tiros libres y repetimos, once de esquina y ninguno derivó en mínimo peligro en los predios de Carvajal.
Herediano hizo lo suyo, le metió un par de sustos a la defensa manuda, pero la misión del Team era reforzarse en retaguardia, mantener su portería virgen, cortar ritmo al partido, ganar minutos y que el 0-0 se hiciera gigante con la justa ilusión de que en su territorio, el estadio Carlos Alvarado en Santa Bárbara, presentar un libreto diferente en procura del bicampeonato. Incluso Jafet adelantó que formarán con su arsenal ofensivo con Marcel, Alonso Hernández y José “Tepa” González, lo que proyecta un juego de vuelta con un rostro muy diferente al observado en La Joya de La Sabana.





































