Cristian Williams

Enviar
Lunes 2 Junio, 2014

Lo que muchos no saben es que “August” es una obra de teatro y no, como podría parecer al ver el film, una novela


Al calor de los conflictos

Este año, Meryl Streep logró su nominación número dieciocho a los premios Oscar, la veintiocho de los Globos de Oro y la dieciséis de los premios del Sindicato de Actores, por su  actuación en la película “August: Osage County”, en donde interpreta magistralmente, junto a una Julia Roberts igualmente excepcional, a una madre amargada, enferma de cáncer y adicta a los fármacos y al alcohol.
El guion es una adaptación del texto homónimo realizado por el autor de la obra original, Tracy Letts.
Lo que muchos no saben es que “August” es una obra de teatro y no, como podría parecer al ver el film, una novela. Su estreno mundial fue en Chicago en 2007 y ese mismo año inició funciones en Broadway llegando a las 648.
En Buenos Aires la dirigió Claudio Tolcachir y la protagonizó Norma Leandro; la puesta en escena en Barcelona (en catalán) estuvo a cargo de Sergi Belbel y en Madrid, del director, escenógrafo y diseñador de vestuario, Gerardo Vera. 
Aunque la película tiene un tono dramático, la mayoría de las puestas en escena, fueron tratadas como comedias de humor negro. Las peleas familiares se prestan para este género.
Hace poco terminé de leer uno de los libros que mi amiga Cristina Palestina me legó antes de irse a Tierra Santa, “Instrucciones para una ola de calor” de Maggie O´Farrell. La novela de la escritora británica tiene muchas semejanzas con el texto teatral y guion de cine, “Agosto”.
Ambas historias describen conflictos familiares entre los miembros de un pequeño núcleo. La desaparición del padre es el desencadenante que obliga a los hijos (tres mujeres en la película; un hombre y sus dos hermanas en la novela) a regresar al hogar para atender a su madre.
Aunque la acción se desarrolla en muy pocos días, los secretos vienen de larga data y estallan todos juntos, poniendo en evidencia muchas mentiras que han provocado daños sicológicos en todos los personajes.
Los hijos tienen parejas que juegan un papel secundario, pero no poco importante en las situaciones de cada uno de ellos.   
Los relatos transcurren en medio de un verano bochornoso: en Londres en 1976 y en Oklahoma en el 2007. Introducir el clima como una realidad constante que permea todos los conflictos, aporta una atmósfera pesada, pegajosa, acorde con las situaciones planteadas. Un gran acierto.
Hasta aquí las coincidencias. La novela de O´Farrell trata en un segundo plano temas muy fuertes inherentes a la realidad irlandesa: las guerras, el catolicismo, la situación política, las apariencias…
“El fin de semana” de Bernard Schlink (autor de “El lector”, cuya adaptación al cine se realizó en 2008) narra el reencuentro de varios personajes en una casa de campo. Al igual que en “Agosto” e “Instrucciones para una ola de calor” los secretos y las mentiras afloran en dos días. Y, aunque el calor no es intenso, los conflictos sí lo son. Además los enmarca, al igual que en “The reader”, en una realidad política y social difícil de un momento histórico en Alemania.
Hoy tenía ganas de recomendar libros y películas…

Claudia Barrionuevo
[email protected]