Solís: el desconocido que tumbó a Liberación
El camino de Luis Guillermo Solís hacia la Presidencia fue un viaje desde el anonimato, los desmarques con Ottón Solís y la presión de los sectores productivos por aclarar posiciones en comercio exterior. Archivo/La República
Enviar

Perfil presidencial

Solís: el desconocido que tumbó a Liberación

Será el primer Presidente ajeno al bipartidismo tradicional

Bien dicen los que saben de política que cuatro meses en una campaña electoral es una eternidad. Luis Guillermo Solís, que no es nuevo en este ámbito, sabe muy bien esto.

201404070145360.pag22.jpg
En esos cuatro meses, el ahora Presidente electo era un completo desconocido para la mayoría de los costarricenses.
El candidato de los cuatro trajes, camisa mostaza y con la imagen paternal del profesor universitario, se impuso por encima de la maquinaria electoral del PLN, luego de apenas superar el margen de error.
Solís, de 55 años, hijo de un zapatero y una maestra, es politólogo e historiador de la UCR, pero ahora deberá dejar las aulas para enfrentar el máximo reto de su carrera.
Su experiencia en gobierno abarca el área de Relaciones Exteriores, en donde fungió como jefe de gabinete de Cancillería, en el primer mandato de Óscar Arias.
Luego fue director de Política Exterior en el gobierno de José María Figueres, para terminar como secretario general del PLN.
Su incomodidad con situaciones internas de la agrupación verdiblanca lo forzó a cruzar la acera e incorporarse al PAC, en donde ni siquiera era favorito en las elecciones internas.
El candidato del PAC comenzó mercadeándose con un spot donde explicaba las razones de su salida del PLN, bandera con la que se cobijó por más de 30 años.
Lentamente, Solís se daba a conocer ante el electorado como la opción de cambio más potable, mientras los otros partidos recibían fuertes cuestionamientos.
El electorado joven, mayoría absoluta en esta elección, abrazó su discurso académico y lo adaptó como propio.
Fue en las redes sociales donde el PAC expandió su mensaje, confiados en esa juventud proactiva que en un efecto de bola de nieve, fue atrapando el voto de más de un millón de costarricenses.
Defensor del agricultor y el pequeño empresario nacional, el historiador dejará las aulas de la UCR para comandar un país con un alto déficit fiscal, un creciente desempleo y una preocupante desigualdad social.
Hace nueve años y poco más de dos meses, Luis Guillermo Solís presentaba su carta de renuncia al Partido Liberación Nacional, ahora el candidato que apenas vencía el margen de error, destronó a la agrupación por la que trabajó durante 30 años.

 

Luis Fernando Cascante
[email protected]
@La_Republica

Ver comentarios