Iris Zamora

Iris Zamora

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Lunes 5 Agosto, 2013

La preocupación del Comité Ejecutivo, no fueron los hechos denunciados por el ministro Castro sino que salieran publicados


… desde Moncho

El 17 de junio en la sección de Opinión del periódico La Nación el ministro René Castro defendiéndose de lo que él llamo los escuderos del ex presidente Óscar Arias, y del mismo expresidente, denunció situaciones gravísimas, que ni los mencionados “escuderos” —Stagno y Hernández— tampoco el expresidente Arias Sánchez aclararon.
Los poderosos y acuciosos medios de comunicación tan proclives a investigar actuaciones de expresidentes, no les dieron seguimiento a las denuncias del titular del Minae; mucho menos el autoconvocado al espectáculo de las cámaras de la tv, del Ministerio Público.
Con inusitada vehemencia el Comité Ejecutivo del PLN, reunido de inmediato en la sede de su Balcón Verde, se dio cita, una noche de junio, en un cónclave donde circuló un extenso documento, que fue revisado por unos y otros, tachones, por aquí, tachones por allá, finalmente acuerdan llamar la atención al Ministro de Ambiente y Energía, exigirle respeto para el expresidente Óscar Arias por el “ataque” de que había sido objeto en el matutino de Llorente, llamándole a que ventilara los trapos, en casa. Siendo ministro de Estado Castro, sería muy feo que hubiese ido a “escondidas” a verse con el C.E del PLN para denunciar la situación del “caso Crucitas” en el que involucra al expresidente Arias.
La preocupación del Comité Ejecutivo, no fueron los hechos denunciados por el ministro Castro sino que salieran publicados. Denuncias que algunas personas consideramos gravísimas.
Días después, en un ataque de cólera, de esos en que ha montado el Nobel de la Paz, contra la presidenta Chinchilla, en estos tres años, en que insulta con singular lenguaje a la mandataria, tan legítimamente electa como él, perdón, más legítimamente, porque lo superó en el número de electores , además, el reconocimiento de su elección fue inmediata —lo menciono para recordar lo ocurrido solamente cuatro años atrás en aquellas agónicas horas que siguieron al 1 domingo de febrero de 2006—, regresando al último exabrupto del exmandatario Arias, —supuse que abría conclave en algún balcón, convocado de inmediato. Para llamar al orden, esta vez al expresidente Arias por el ataque a su compañera de partido. Pues no, no pasó nada. Ni hubo reunión, ni documento que revisar, menos llamada de atención para Óscar Arias. Nada… Lo que fue bueno para don René, no fue bueno para don Óscar, ¿Será que entre caracoles y águilas no reza el dicho de gansas y gansos?
El C.E del PLN, se quedó en silencio otra vez, con los nuevos insultos de Arias a su Presidenta, a su compañera de partido, no le advirtieron dónde es que ellos suelen lavar sus chuicas. Un silencio sepulcral, invadió el Balcón Verde… Tal parece que para algunos hombres el insulto, la grosería, el irrespeto hacia las mujeres les está permitido, es más se les celebra, hasta… ¡se abre edición con esos insultos! pero las denuncias de “blindajes privados y públicos”, esas, ¡se minimizan, se ocultan!… ¡lo que es el poder!


Iris Zamora