82 familias cabécares de Alto Chirripó tendrán vivienda propia adaptada a su cultura
Con una inversión superior a ¢1.660 millones, el Banco Popular y el BANHVI formalizaron una nueva etapa del proyecto habitacional en Turrialba
Un hogar digno y propio se acerca para 82 familias cabécares del territorio indígena de Alto Chirripó, por medio del Bono Familiar de Vivienda, aprobado por el Banco Hipotecario de la Vivienda (BANHVI ) y administrado por el Banco Popular y de Desarrollo Comunal, se formalizó una nueva etapa del proyecto habitacional que permitirá construir viviendas diseñadas en armonía con las tradiciones y el entorno natural de la zona.
El acto de formalización se realizó en la comunidad de Grano de Oro, en la Suiza de Turrialba, con la participación de las familias beneficiarias y representantes del Banco Popular, el MIVAH, el BANHVI , la empresa constructora SOMABACU y la Asociación de Desarrollo Indígena de Chirripó.
Esta fase conocida como Alto Chirripó 9 permitirá el giro de recursos y el traslado de materiales hacia la zona montañosa para iniciar las obras.
Con esta inversión de más de ¢1.660 millones, el aporte social acumulado en el territorio indígena supera los ¢6.600 millones en los últimos años.
Solo en las cuatro etapas anteriores del proyecto se entregaron 271 viviendas, a las que ahora se suman estas 82 soluciones habitacionales que impactarán directamente a unas 294 personas.
De las 82 familias beneficiadas, 81 están encabezadas por mujeres, jefas de hogar cabécares, quienes tendrán un mejor lugar para sus hijos e hijas.
El diseño de las casas responde a criterios culturales y ambientales propios de la región. Cada solución habitacional se construirá sobre pilotes asentados en pedestales de concreto y podrá desarrollarse en uno o dos niveles, según la topografía y las necesidades de cada familia.
Las áreas sociales estarán ubicadas en la planta baja, mientras que los dormitorios se destinarán a la planta alta en el caso de familias numerosas.
Además, se incorporarán soluciones sanitarias mediante tanques sépticos y drenajes adecuados, así como elementos de sostenibilidad como el uso de maderas especiales y paneles solares.
“Este proyecto es la prueba viva de lo que hace único al Banco Popular: cumplir, por mandato y convicción, su misión social de apoyar a las personas que son ejemplo de esfuerzo y superación, llevando vivienda digna y culturalmente respetuosa a donde más se necesita”, dijo Nidia Solano, directora de la Junta Directiva Nacional del Banco Popular.
El proyecto enfrenta retos logísticos debido a la geografía montañosa de Alto Chirripó, que obliga a utilizar transporte especializado para el traslado de materiales y a movilizar mano de obra calificada hasta las comunidades.
Con la formalización de esta nueva etapa, el Banco Popular se solidariza con las comunidades para llevar oportunidades reales a los territorios más alejados.