45% de los costarricenses quiere emprender pese a un entorno poco favorable
Aunque el 75% de los adultos cree tener habilidades para emprender, el país figura entre los peores evaluados del mundo para crear negocios
Costa Rica tiene una población decidida a emprender, pero un entorno que no acompaña ese impulso.
Y es que el país fue ubicado en el puesto 43 de 56 economías evaluadas en el Índice del Contexto Emprendedor Nacional (NECI), con una calificación de 4 puntos en una escala de 0 a 10.
Así lo revela el informe el emprendimiento en Costa Rica, realizado por la Cámara de Industrias de Costa Rica (CICR) y la Universidad de Costa Rica, con el apoyo del Sistema de Banca para el Desarrollo (SBD) bajo la metodología del Global Entrepreneurship Monitor (GEM, por sus siglas en inglés).
La investigación señala que, de las 13 condiciones clave para el emprendimiento, solo dos: infraestructura física y normas socioculturales alcanzan niveles aceptables.
El resto, como educación emprendedora en escuelas, políticas públicas y financiamiento, muestran grandes debilidades.
Aun así, los costarricenses muestran un fuerte impulso emprendedor.
El 75% de los adultos considera tener las habilidades necesarias para iniciar un negocio y el 45% de quienes aún no emprenden planea hacerlo en los próximos tres años.
Además, dos de cada tres personas ven el emprendimiento como una opción profesional deseable.
El país tiene una tasa de emprendimiento temprano del 5,15%, lo que representa unas 176 mil personas iniciando o consolidando una nueva empresa.
La mayoría tiene menos de 44 años y nivel educativo medio o superior.
Sin embargo, también es alta la deserción: el 6,7% abandonó o traspasó su negocio en el último año, principalmente por falta de rentabilidad o acceso a crédito.
“El país tiene un entorno fértil a nivel sociocultural para el emprendimiento, pero es necesario remover los obstáculos estructurales que impiden que más ideas se conviertan en negocios exitosos y fortalecer el tipo de emprendimiento basado en conocimiento, dijo Arianna Tristán, subdirectora ejecutiva de la CICR.
El informe recomienda incluir educación emprendedora desde primaria, facilitar el acceso a financiamiento, simplificar trámites y vincular la innovación universitaria con los emprendedores.
El reto, según el estudio, no está en la falta de talento, sino en crear un ecosistema que permita a ese talento crecer.
Principales hallazgos:
75% de la población adulta considera tener las habilidades necesarias para emprender.
44,9% de los adultos no involucrados en negocios tienen intención de emprender en los próximos tres años.
5,15% de la población adulta está en fases tempranas del emprendimiento (naciente o nuevo).
6,7% ha descontinuado un negocio en el último año, principalmente por falta de rentabilidad o acceso a financiamiento.
El emprendimiento es similar entre hombres (5,25%) y mujeres (5,05%) en etapas tempranas.
7 de cada 10 emprendedores tienen menos de 44 años.
Los emprendimientos en etapas tempranas se concentran en servicios a personas, especialmente en comercio minorista, hoteles y restaurantes, con bajo nivel de innovación y expectativas moderadas de generación de empleo.