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Sábado 14 Julio, 2012

14 de julio, más que una fiesta nacional francesa

Es un gran honor para mí poder celebrar de nuevo en este bello país, por cuarta vez, nuestra fiesta nacional. Este día, que conmemora el inicio de la Revolución Francesa el 14 de julio de 1789, es un verdadero símbolo para nosotros los franceses, pero también, estoy seguro, para muchas mujeres y hombres en todo el mundo que seguimos creyendo en la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad que deben reinar en todas nuestras sociedades.
Mi país, al lado de Costa Rica y a través del mundo, lleva a cabo un combate sin descanso en favor de los Derechos Humanos en toda su dimensión; se trata de una lucha esencial y prioritaria. Es prioritaria en Siria y en Afganistán, pero también en todos los países donde sus habitantes no gozan a veces de sus derechos más fundamentales.
Dentro de los derechos a los que cada persona debe aspirar se encuentra, como todos sabemos, el derecho a un ambiente limpio y equilibrado que nos permita una vida sana y agradable.
Me ha complacido mucho ser el representante de Francia en un país pionero en la implementación de políticas medioambientales y que sigue haciendo esfuerzos por alcanzar grandes metas como la neutralidad en carbono.
Mi país está dispuesto a acompañar a Costa Rica en ese desafío hacia su total desarrollo sostenible. Proyectos en los campos de saneamiento de aguas, de transporte urbano eléctrico, de producción de energía renovable, pero también otros donde la investigación científica busca soluciones a los retos del ambiente, como la reciente creación del Observatorio Cousteau de América Central, con sede en la Universidad de Costa Rica, o el aporte de investigadores franceses en el CATIE y en universidades públicas costarricenses, son algunos ejemplos de la cooperación francesa.
Las relaciones franco-costarricenses, largas y tradicionalmente cordiales, se vieron especialmente enriquecidas en mayo pasado cuando tuvimos el honor y la gran alegría de recibir en Francia a la Presidenta de la República, doña Laura Chinchilla Miranda. Su visita coincidió con la reciente llegada al poder de nuestro nuevo Presidente, el señor François Hollande. Doña Laura tuvo la oportunidad de mostrar a las empresas francesas el gran interés que Costa Rica representa, gracias, no solamente a su posición geográfica excepcional, sino también a la calidad de su mano de obra que goza de excelentes universidades y escuelas de formación.
Esperamos que instrumentos como el Acuerdo de Asociación Unión Europea – América Central, recientemente firmado, sirvan para reforzar aún más nuestras relaciones que conduzcan a nuevas alianzas para el beneficio de nuestros dos países y de nuestras dos regiones.
En nombre propio y en el del equipo de la Embajada de Francia, del Instituto Francés de América Central, de la Alianza Francesa, de la Cámara Franco-Centroamericana de Comercio e Industria y del Liceo Franco-Costarricense, envío un caluroso saludo a nuestros amigos costarricenses con quienes tenemos el gusto de compartir, especialmente en este 14 de julio, visiones de democracia, de respeto de los Derechos Humanos y del medioambiente.

Fabrice Delloye
Embajador de Francia en Costa Rica