¿Cócteles de cánnabis? Empresa ve oportunidad al aflojar leyes en Estados Unidos
Imagen con fines ilustrativos. Shutterstock/La República.
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Constellation Brands, el gigante de los alcoholes que vende la cerveza Corona y el vodka Svedka, está considerando un nuevo enfoque para revitalizar sus bebidas: la marihuana.

“Lo estamos analizando”, dijo en una entrevista el máximo ejecutivo de Constellation, Rob Sands. “Habrá bebidas alcohólicas que también contendrán cannabis”.

La legalización de la marihuana a lo largo de gran parte de Estados Unidos –alentada por victorias en la noche de la elección el martes– está creando un gran mercado nuevo para el cánnabis legal. Los votantes aprobaron el uso recreacional de la marihuana en California, Maine, Massachusetts y Nevada. Con ello, la cantidad de estados donde la hierba es legal llega a ocho, más Washington, D.C., lo que significa que uno de cada cinco adultos estadounidenses ahora vive en un área donde será legal drogarse.

Si bien la marihuana ha sido vista como una amenaza para el sector de bebidas alcohólicas, Sands la considera una oportunidad. Se espera que la industria crezca más de ocho veces en la próxima década, de $6 mil millones en 2015 a $50 mil millones en 2026, según datos de Cowen & Co. Ese es más o menos el tamaño del mercado estadounidense de bocadillos salados.

“¿Por qué las grandes empresas, por decirlo así, no estarían extremadamente interesadas en una categoría de esa magnitud?”, dijo Sands. “Si hay un montón de dinero involucrado, no se va a dejar en manos de las firmas familiares”.

La sombra de Trump

Las elecciones nacionales pueden haber tenido resultados mixtos para Constellation, una compañía considerada particularmente vulnerable a una presidencia de Donald Trump. Las importaciones mexicanas representan más de la mitad de las ventas netas de la empresa con sede en Victor, Nueva York, y los consumidores latinos corresponden al 40% de sus consumidores. Trump, sin duda, se ha comprometido a construir un muro entre Estados Unidos y México, y a renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte.

Sands desestima esas preocupaciones y destaca que hay mucho espacio entre las promesas de campaña y la legislación real. Un gobierno republicano unificado debería ser bueno para los negocios en general, dijo.

Una barrera más inmediata para Constellation es que la hierba aún es ilegal bajo la ley federal, y como vendedor de alcohol, la compañía depende de licencias y permisos del gobierno federal.

Otros en el sector de las bebidas destiladas han estado menos contentos con la legalización de la marihuana y temen que canibalizará las ventas de alcohol. En Massachusetts, un par de grupos comerciales de la industria de alcohol donaron $75 mil a la Campaña por un Massachusetts Sano y Seguro, la que se opone a la medida. En Arizona, donde los votantes decidieron que la marihuana siga siendo legal solo con receta médica, la Asociación de Vinos y Bebidas Destiladas entregó $10 mil a los opositores a la medida.

Beber versus fumar

La cantidad de consumidores de alcohol que además fuman cánnabis ha crecido en la última década, mientras que la cantidad de fumadores de hierba que bebe alcohol ha declinado, según datos de Cowen y la Encuesta Nacional sobre Uso de Drogas y Salud.

Por el momento parece haber un amplio mercado para ambos. Las ventas de alcohol no han disminuido en Colorado o Washington desde la legalización en esos estados.

“La gente que está usando cánnabis puede estar poco dispuesta a beber tanto como lo habría hecho de otra forma, pero quizás no iban a beber en primer lugar y entonces beben algo”, dijo Sands. “Tal vez todo funcione sinérgicamente”.



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