Habilidades humanas toman fuerza en el mercado laboral ante el avance de la IA
El criterio para tomar decisiones y la gestión de equipos cobran mayor relevancia en un entorno que incorpora cada vez más tecnología, revela estudio de ManpowerGroup
El juicio ético, el servicio al cliente y la gestión de equipos figuran entre las capacidades que las empresas consideran más difíciles de reemplazar con inteligencia artificial (IA), según un estudio de ManpowerGroup.
El 33% de los empleadores a nivel global identifica el criterio ético como una de las competencias menos automatizables, seguido por la atención al cliente con un 31%, y la gestión de equipos con un 30%.
Los datos forman parte del informe "La Ventaja Humana: Tendencias Globales sobre el Futuro del Trabajo 2026", que analiza los cambios en el mercado laboral ante la incorporación de nuevas tecnologías.
“La tecnología aporta velocidad y capacidad de análisis, mientras que las personas ponen el criterio para interpretar la información, tomar decisiones complejas y guiar a otros. Esa combinación es la que permite a las organizaciones obtener mejores resultados”, dijo Martín Salazar, coordinador de Reclutamiento de TI de ManpowerGroup Costa Rica.
Sin embargo, incorporar la IA también implica desafíos para las empresas, que deben preparar a sus colaboradores para utilizarla de manera efectiva y aprovechar sus resultados en las tareas cotidianas.
Los costos son el principal obstáculo para adoptarla, mencionados por el 34% de los empleadores, les siguen las preocupaciones por la privacidad de los datos, con un 33%, y las brechas de habilidades en los equipos, con un 30%.
El informe se basa en encuestas a más de 40 mil empleadores y 12 mil trabajadores de 41 países.
La transformación del mercado laboral también exige líderes capaces de generar confianza, adaptarse a los cambios y orientar a sus equipos en entornos donde las personas y la tecnología trabajan de manera conjunta.
En ese contexto, la inteligencia emocional, el pensamiento crítico y la resolución de problemas adquieren relevancia, especialmente ante decisiones complejas o situaciones que requieren comprender las necesidades de otras personas.
A este reto se suma el interés limitado por asumir puestos de liderazgo entre parte de la fuerza laboral.
Menos de cuatro de cada diez trabajadores de la generación X aspiran a ocupar uno de estos cargos, mientras que entre los millennials la proporción apenas supera la mitad, según el análisis.
Al mismo tiempo, el 57% de los empleadores a nivel global afirma que el envejecimiento de la fuerza laboral ya influye en su estrategia de contratación.
Ante este panorama, las organizaciones necesitan preparar a nuevos líderes, facilitar la transferencia de conocimientos entre generaciones y crear condiciones para que más colaboradores estén dispuestos a asumir responsabilidades.
“Las personas siguen marcando la diferencia en la forma en que la tecnología genera valor dentro de una organización. Su criterio, su liderazgo y su capacidad para generar confianza hacen posible que la inteligencia artificial se traduzca en mejores decisiones. Desarrollar estas habilidades será tan importante como incorporar nuevas herramientas”, agregó Salazar.