IA acelera las amenazas digitales y transforma los modelos de ciberseguridad
FortiGuard Labs reportó 313 millones de intentos de ciberataques contra Costa Rica durante la primera mitad del año
La rápida adopción de la inteligencia artificial (IA) está transformando la ciberseguridad al mismo tiempo que amplía las capacidades de los ciberdelincuentes.
La tecnología permite automatizar tareas, desarrollar ataques en menos tiempo y ejecutar operaciones que anteriormente requerían mayores conocimientos técnicos.
El impacto también alcanza a Costa Rica, pues registró 313 millones de intentos de ciberataques durante la primera mitad del año, según datos de FortiGuard Labs de Fortinet.
En entrevista exclusiva con La República, Jim Richberg, director de Política Cibernética y director global de Seguridad de la Información de Campo (CISO) de Fortinet, analizó los principales riesgos asociados con la expansión de la IA y las medidas que las empresas deben considerar para incorporar esta tecnología de manera segura.
Richberg cuenta con 30 años de experiencia en altos cargos del Gobierno de Estados Unidos, trayectoria durante la cual participó en la evolución de diferentes iniciativas de seguridad digital que han validado su conocimiento en la materia.
IA fortalece la ingeniería social
Uno de los cambios más evidentes derivados de la inteligencia artificial se observa en la ingeniería social.
Para el especialista, las herramientas generativas permiten producir correos electrónicos y mensajes fraudulentos cada vez más convincentes, adaptados al idioma, al contexto y a las características de las posibles víctimas.
“Hay bancos que han sido estafados por 25 millones de dólares porque realmente parecía, sonaba y actuaba como el director financiero. La IA ha hecho que el contenido utilizado para ingeniería social sea, en muchos casos, prácticamente indistinguible de algo real”, señaló Richberg.
El especialista también enfatizó que no existe una única inteligencia artificial, sino diferentes tecnologías y modelos con capacidades, usos y riesgos particulares.
Por esta razón, considera necesario analizar cada implementación de acuerdo con su función y contexto.
En el caso de Fortinet, la compañía utiliza IA predictiva y generativa para identificar actividades maliciosas, detectar vulnerabilidades y definir, así como ejecutar protocolos de seguridad.
“Podemos utilizar la IA para proteger a nuestros clientes. Estamos muy enfocados en construir herramientas dentro de nuestro ecosistema. Fortinet es, sobre todo, un proveedor de soluciones de última generación que utiliza la IA para proteger a los usuarios y permitirles utilizar la inteligencia artificial de manera segura”, indicó Richberg.
El acelerado avance de la tecnología también se refleja en la capacidad de los atacantes para superar barreras de protección y desarrollar nuevas amenazas.
“Hay ataques que se desarrollan 500 veces más rápido de lo que solían hacerlo. La IA parece haber acelerado todo. Antes, podía tomar semanas dar el siguiente paso; ahora, puede suceder en cuestión de minutos. Así que los actores avanzados de amenazas persistentes no necesariamente se están volviendo mejores, solo que ahora son más rápidos y pueden hacer más con la misma cantidad de recursos. Lo preocupante es que aquellos que estaban en un nivel inferior, que antes tenían que comprar exploits, ahora pueden escribir los suyos. Lo que ha producido la IA generativa es una reducción de la barrera de entrada”, explicó Richberg.
Recomendaciones para las organizaciones
Ante este escenario, Richberg identifica varias acciones que las empresas deberían considerar al incorporar sistemas con inteligencia artificial
“Si las organizaciones siguen esas recomendaciones, tendrán una buena base para avanzar, entendiendo que sus procesos evolucionarán conforme adquieran experiencia y aprendan qué funciona”, expresó Richberg.
Un ecosistema de protección
Como parte de su oferta de seguridad digital para acompañar a las organizaciones en ese proceso de transformación, Fortinet cuenta con alrededor de 60 líneas de productos y servicios, que abarcan firewalls de próxima generación, seguridad en la nube y zero trust, además de servicios de consultoría para la respuesta a incidentes.
El portafolio también incluye FortiGuard Labs, especializado en la identificación de vulnerabilidades de día cero, así como soluciones de voz sobre IP y cámaras de seguridad.
Para Richberg, el desafío hacia adelante no consiste únicamente en incorporar IA, sino en establecer las condiciones necesarias para que las organizaciones puedan aprovechar sus capacidades sin perder de vista la seguridad, la responsabilidad y la gestión continua de los riesgos.