Una nueva alternativa de inmunoterapia amplía las opciones de tratamiento para adultos con cáncer de estómago o de la unión gastroesofágica cuyos tumores pueden tratarse mediante cirugía.
Se trata de Durvalumab, presentado por AstraZeneca, que puede utilizarse junto con quimioterapia antes y después de la intervención quirúrgica, y posteriormente como tratamiento único.
Es la primera y única inmunoterapia aprobada por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) para este esquema de tratamiento.
Los resultados del estudio clínico Matterhorn mostraron una reducción del 29% en el riesgo de recaída, progresión de la enfermedad o muerte, frente a la quimioterapia sola.
La investigación también registró una disminución del 22% en el riesgo de mortalidad.
La doctora Sandra Castro Boix, especialista en Cirugía General y del Aparato Digestivo, explicó que la cirugía continúa siendo fundamental para tratar estos tumores.
“La cirugía es el pilar importante de tratamiento, pero hemos visto que con la cirugía solo no hay bastante”, afirmó Castro Boix.
Incorporar quimioterapia y, más recientemente, inmunoterapia permite mejorar las posibilidades de supervivencia y reducir las recaídas después de la operación, señaló la especialista.
“Conseguimos curar a más pacientes y evitar que más pacientes puedan recaer en esta enfermedad una vez los hemos tratado con la cirugía”, destacó.
Costa Rica registra alrededor de 1.000 casos anuales
El cáncer gástrico representa un desafío de salud pública. Cada año se diagnostican más de 980.000 casos en el mundo y se registran más de 641.000 muertes.
En Centroamérica, Costa Rica reporta alrededor de 1.000 nuevos casos anuales, mientras Panamá supera los 620 diagnósticos.
La incidencia de esta enfermedad en Costa Rica es superior al promedio mundial y destacó la importancia del diagnóstico temprano, advirtió Castro.
“Es muy importante la detección precoz y es muy importante hacer las endoscopias y las biopsias en estadios muy tempranos”, explicó.
La especialista indicó que muchos casos se detectan cuando el cáncer está avanzado o presenta metástasis, lo que puede impedir realizar una cirugía.
Como referencia, mencionó a Japón y Corea, países con programas de detección temprana que han contribuido a mejorar la supervivencia de los pacientes.
El cáncer de estómago y el de la unión gastroesofágica son principalmente adenocarcinomas, tumores que se desarrollan en las células del revestimiento de estas zonas.
Aunque pueden presentarse a cualquier edad, aproximadamente seis de cada diez personas diagnosticadas tienen 65 años o más.
La enfermedad también es más frecuente en hombres que en mujeres.
Entre los factores de riesgo figuran el tabaquismo, el consumo de alcohol, el sobrepeso y la infección por la bacteria Helicobacter pylori.
También influyen la baja actividad física, una alimentación rica en productos salados o ahumados y los antecedentes familiares de cáncer gástrico.
¿Cuáles son los síntomas del cáncer gástrico?
La doctora Castro explicó que las primeras manifestaciones pueden confundirse con molestias digestivas habituales, como gastritis o reflujo.
Sin embargo, advirtió que la persistencia de los síntomas o la aparición de otras señales requiere valoración médica.
Entre los principales síntomas mencionó:
- Dolor de estómago persistente
- Ardor estomacal prolongado
- Pérdida de peso
- Cansancio
- Anemia
“Cuando esta sintomatología se alarga en el tiempo o aparecen otros síntomas, como pueden ser la pérdida de peso, el cansancio, la anemia”, advirtió Castro.
La especialista recomendó acudir al médico cuando estas molestias persistan, para valorar la necesidad de realizar una endoscopia y obtener un diagnóstico oportuno.
También destacó la importancia de tratar la infección por Helicobacter pylori y mantener hábitos saludables para reducir factores de riesgo modificables.
Nuevos tratamientos buscan reducir las recaídas
Castro explicó que, hace 15 o 20 años, la cirugía era prácticamente la única alternativa disponible para estos pacientes.
Posteriormente, las investigaciones demostraron que añadir quimioterapia mejoraba la supervivencia, mientras los resultados recientes de Matterhorn respaldan la incorporación de inmunoterapia.
La cirugía busca retirar el tumor y la inmunoterapia ayuda al sistema inmunitario a reconocer y combatir las células cancerosas.
“La investigación y la generación de evidencia son fundamentales para seguir desarrollando alternativas que puedan tener un impacto significativo en la vida de los pacientes y sus familias”, afirmó el doctor Andrés Rojas, director médico de AstraZeneca para Centroamérica y Caribe.
La incorporación de nuevas opciones terapéuticas amplía las posibilidades de atención, aunque cada tratamiento debe definirse de acuerdo con las características y condiciones del paciente.