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Unos 51 grupos de jóvenes nicaragüenses se pasean a su antojo por humedal nacional
Zona libre Calero

Seis cartas de protesta por las incursiones ilegales ha presentado Costa Rica

La esquina noreste de isla Calero-Portillo es todo, menos un sitio inhóspito. Esa zona de 2,5 kilómetros cuadrados dejó de estar desocupada hace más de un año.
Nicaragüenses ingresan y salen constantemente, sin ningún obstáculo ni restricción.
Grupos de entre 50 y 100 jóvenes son enviados por Daniel Ortega, presidente del vecino del norte, con la excusa de protestar, reforestar y proteger dicha área, la cual catalogan como propia, bajo el nombre de Harbor Head.
A la fecha unas 51 brigadas de la Juventud Guardabarranco del Movimiento Sandinista partidarios de Ortega, han ingresado a isla Calero desde el 8 de marzo de 2011, cuando la Corte Internacional de Justicia ordenó desocupar esas tierras, de acuerdo con reportes de la prensa nicaragüense.
“Son miles de muchachos los que han sido llevados engañados, a una zona que les dicen es parte de su territorio. El mismo gobierno nicaragüense se jacta de eso, lo anuncian públicamente en la prensa y hasta les hacen despedidas”, aseveró el canciller Enrique Castillo.
En esos 2,5 km cuadrados cada grupo permanece en campamentos entre una y dos semanas, y después es sustituido por una cantidad similar de jóvenes, quienes se quedan por un periodo similar.
En ocasiones han desocupado el territorio por algunos días, pero enseguida vuelven a ocuparlo, revela información de la Cancillería.
Sin embargo, las autoridades diplomáticas no tienen un registro de las fechas exactas de ingreso, pues como la entrada a la zona se encuentra prohibida tanto para cualquier nicaragüense como costarricense, solamente pueden realizar monitoreos a través de imágenes satelitales.
Por las incursiones a Calero, en los últimos 14 meses, Costa Rica envió ocho notas de protesta a Managua relacionadas con la invasión a suelo nacional.
Las seis últimas relacionadas específicamente con la presencia de nicaragüenses en la zona despejada por el alto Tribunal con sede en La Haya, Holanda.
La más reciente se emitió el miércoles de la semana pasada, cuando el canciller Castillo además de la misiva enviada a su homólogo Samuel Santos, comunicó de la situación a los jueces de la Corte Internacional y a las autoridades de la Organización de Naciones Unidas (ONU) y de la Organización de Estados Americanos (OEA).
“Han estado mandando grupos desde marzo del año pasado, en ocasiones nosotros hemos protestado y en otras no. De ahora en adelante vamos a protestar cada vez que hay un cambio de grupo. Protestaremos sistemáticamente y vamos a divulgarlo a nivel internacional. No vamos a permitir que incumplan las medidas cautelares”, añadió el Canciller.
En marzo del año pasado, la Corte de La Haya como prevención ordenó despejar la región e impedir el ingreso de fuerzas de seguridad y civiles, tanto de Nicaragua como de Costa Rica, hasta que no dicte una sentencia por el fondo de la querella que el gobierno de Laura Chinchilla interpuso.
En octubre de 2010, la actual administración presentó una denuncia contra su vecina del norte por violación a su soberanía y daño ambiental propiamente en la frontera noreste.
Ello, luego de que se comprobara la presencia de nicaragüenses en la costarricense isla Calero-Portillo.
Dicha querella aún está por resolverse, pues aún falta que Nicaragua presente sus alegatos para debatir los ya presentados por el país, lo cual no ocurrirá hasta el 5 de agosto próximo, fecha máxima dictada por la Corte.
Una vez cumplido ese procedimiento, los jueces convocarán las audiencias para abrir el debate oral y público, y poder dictar una sentencia, acción que podría ocurrir antes de que termine el mandado de Chinchilla.
Además de acudir a La Haya, Costa Rica fue a la OEA y al Consejo de Seguridad de la ONU, sin obtener resultados palpables.

Natasha Cambronero
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