Un año máximo para votar proyectos
La falta de voluntad política impide que se tomen decisiones en la Asamblea. Yashín Castrillo, activista gay, reclama a los diputados los derechos civiles de los homosexuales desde hace más de ocho años. Gerson Vargas/La República
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Legisladores quieren agilizar toma de decisiones

Un año máximo para votar proyectos

Temas de energía, fiscal y FIV llevan ocho años de discusión

Las discusiones eternas en el Congreso para aprobar un proyecto de ley quedarían en el pasado, como un mal recuerdo que produjeron los primeros años del multipartidismo.

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Si prospera el plan para agilizar los trámites, se establecerá como máximo un año para debatir y votar cualquier iniciativa de ley sin importar su complejidad.
La única excepción a la regla serían los cambios a la Constitución Política, que tendrían un tratamiento de hasta dos años por su condición de principal referente legal.
Ese es el principal cambio que proponen los diputados al reglamento legislativo para acabar con los problemas de estancamiento.
En estos momentos el promedio de discusión de una iniciativa de ley es de dos años y medio.
Sin embargo, hay proyectos que por su complejidad y falta de viabilidad tienen un tortuoso trámite en la Asamblea que puede postergar indefinidamente las discusiones.
Ese es el caso de la ley general de energía, el plan fiscal, el reconocimiento de derechos civiles para los gais y la fertilización in vitro.
Todas esas propuestas llevan hasta ocho años de debate y no se prevé que sean aprobadas en el corto plazo, salvo que suceda algo excepcional.
“No debemos seguir dando vueltas sobre un mismo tema por tiempo indefinido, para avanzar el país requiere decisiones y por eso proponemos este cambio”, explica Juan Luis Jiménez, jefe de fracción de Liberación.
En un par de meses deben estar listas las recomendaciones de la comisión especial que se creó para analizar los principales cambios al reglamento legislativo.
Otras propuestas que se analizan incluyen la presentación de proyectos de urgencia que se tramitarían en dos meses, asimismo, se desea darle oportunidad al Gobierno para que apruebe una iniciativa al año en un plazo no mayor de 120 días.
Este no es el primer intento que hacen los legisladores para cambiar su reglamento, sin embargo, la falta de viabilidad política ha evitado que se den los cambios en el pasado.
Por esta razón, ahora, en vez de presentar un único proyecto con todas las recomendaciones, se utilizará como estrategia la presentación de varias iniciativas que sí cuentan con respaldo.
“Lo mejor es ir uno a uno con los cambios, ya que si pretendemos conformar un solo proyecto de ley, es posible que por la falta de viabilidad de alguna modificación al final se frene todo el proceso”, concluye Otto Guevara del Movimiento Libertario.

Esteban Arrieta
[email protected]
@earrietaLR



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