Arnoldo Mora

Arnoldo Mora

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Viernes 17 Diciembre, 2010


Turbulencias mundiales


Mientras en el mundo culturalmente cristiano, en tiendas, templos y los medios de comunicación se repite sin cesar el villancico Noche de paz, la testaruda realidad nos dice lo contrario. Nunca ha habido, al menos en años recientes tanta turbulencia en todos los ámbitos de la vida social y en todas las regiones del mundo como en este frío invierno. No nos debería extrañar, pues desde hace algunos años estamos viviendo la peor crisis financiera de la economía capitalista como nunca se había vivido desde 1929. Lo cual ha traído y seguirá trayendo secuelas por bastante tiempo más. Pero no solo los mercados están en crisis, también esta repercute en otros campos. Pronto ha alcanzado a toda la economía y se ha extendido a la esfera de lo político y de lo social. Eso es lo que estamos viviendo en este fin de año, época en que todo debería ser una evocación del mensaje de paz de los ángeles en la gruta de Belén, dirigido a los hombres y mujeres de buena voluntad. ¿Será que ya no abundan esos hombres y mujeres de buena voluntad? O ¿es que ya “la buena voluntad” es una especie en vías de extinción?
Veamos, a manera de ilustración, una muestra de los grandes conflictos que hoy agitan a la humanidad, comenzando por los más preocupantes. Preparativos de guerra contra Irán, tal es lo más importante e inquietante que, hasta el presente, revelan los informes enviados por las embajadas norteamericanas que han sido revelados por WikiLeaks. La carrera armamentista está en auge, no solo porque las potencias occidentales ven en la venta de armas una salida a su crisis económica, sino porque efectivamente buscan crear escenarios de guerra en todo el Oriente. Por eso también surgen amenazas de guerra en la frontera entre las dos Coreas con involucramiento de los países vecinos.
Y ya que hablamos de conflictos fronterizos, las brutales provocaciones de los gobernantes nicas Daniel Ortega en nuestra frontera Norte podrían llevar a conflictos sangrientos. Esperemos que las voces de los pueblos de ambos países, como lo revelan las encuestas, rechazando la Guerra sean oídas, especialmente por Ortega, porque la voz de la OEA no ha pasado de ser un susurro en medio de la tormenta.
Hasta ahora me he referido tan solo a los conflictos que se desatan en el ámbito político. Pero si miramos al campo social, las aguas están aún más agitadas. No hay país en Europa que no se vea convulsionado por huelgas y protestas, algunas muy violentas, tanto de la clase obrera y de los empleados públicos, como de los estudiantes. Vivimos una mezcla de lo que vivió ese continente en el siglo XIX (1848) y XX (mayo del 68). La conservadora Alemania de la Canciller Merkel en connivencia con el Fondo Monetario Internacional, quiere imponer una receta a toda Europa y que consiste en obligar a los gobiernos a que sean los sectores populares y no el grana capital, los que paguen el déficit fiscal, aumentando el desempleo y suprimiendo muchos de los logros que, en el campo del derecho laboral han logrado los sectores sociales.
Finalmente, las repercusiones en el ámbito político que están provocando las revelaciones de WikiLeaks, no han hecho sino comenzar. Como en un vuelo de avión, estamos metidos en medio de la turbulencia y no hay puerta de salida.

Arnoldo Mora