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Tomarlo con cautela

Tomas Nassar [email protected] | Jueves 03 julio, 2008


Vericuetos
Tomarlo con cautela

Tomás Nassar


Se necesita una mínima noción de como opera un banco de carácter multilateral, como el BID o el BCIE, para entender que alrededor del tema de las asesorías se podría querer fabricar un escandalillo del tipo al que son proclives quienes no tienen más interés que el político electoral.
En un país en el que los ciudadanos esperamos paciente e infructuosamente que los señores diputados superen la inoperatividad que les distingue, es una lástima que tiempo y esfuerzo que podrían invertirse en producir las leyes por las que todos clamamos, se utilicen para la crítica pueril típica del oportunismo de pasarela, porque el BCIE ofrezca sin costo medios de cooperación al Gobierno de la República, los que, por lo demás, brinda en idénticos términos a todos los países centroamericanos.
En la Costa Rica pobre de estos y todos los tiempos, todo aporte que provenga de una fuente transparente, como el BCIE, debe ser bien recibido, en particular cuando se emplea en honorarios de profesionales de alto nivel, que el Estado necesita y que no puede pagar.
Esta claro que no se trata de una cuenta secreta en la que pueda meter mano el gobierno para inconfesables despropósitos, porque ningún funcionario público tiene acceso al manejo de esos fondos, que pertenecen a la aportación con que la entidad financiera multinacional sufraga el costo de especialistas para apoyar algunos proyectos prioritarios para el país.
Por supuesto que no objeto que se investigue lo que haya que investigar y que se someta al control de legalidad de la Contraloría lo que se tenga que someter, pero me parece inapropiada la crítica fundada en el ilegítimo interés de propiciar un ambiente de crispación contra el Presidente y el Banco. Bueno que la CGR investigue y bueno que lo haga también el Ministerio Público. Que cada palo aguante su vela es la máxima que debe prevalecer en democracia.
Me parece que la especulación sobre mal manejo de los aportes debe confrontarse con las explicaciones contundentes que han dado el Banco y el Poder Ejecutivo y con el resultado de las investigaciones y opiniones legales de expertos inmunes a la politiquería.
El BCIE fue creado en 1960 por los cinco gobiernos del área para desarrollar tres ejes estratégicos de acción: el combate a la pobreza, la globalización y la integración económica de los países centroamericanos. Durante estos casi 50 años sus programas de cooperación no reembolsable, así como los préstamos a tasas subsidiadas, que se realizan con recursos que provienen del mercado financiero internacional en el que se fondea el Banco, han operado en beneficio del país como socio de la entidad y como destinatario de la ayuda.
En este nuevo bochorno propagandístico no me parece que el BCIE persiga un interés político con sus donaciones, no creo que don Alfredo Ortuño, director por Costa Rica, esté pensando en ganar méritos para ser diputado, ni que don Oscar le esté pagando a doña Linnette Saborío alguna deuda política con fondos institucionales de carácter internacional.
Hay que vacunarse contra el oportunismo del escándalo trivial y ponerse a aprobar leyes que, como la de Tránsito, urgen a todos.