Tipo de cambio es una barrera para la inversión extranjera, según UNA
Factores externos afectan a Costa Rica como destino, pero también hay retos país, según investidora
A la luz del eventual despido de trabajadores costarricenses en la empresa Amazon, el debate sobre la sostenibilidad del modelo de atracción de inversión extranjera directa (IED) vuelve a colocarse en el centro de la discusión.
En el último semestre, firmas como Intel, Qorvo, Viant y Amazon comunicaron ajustes en sus planillas, lo que se tradujo en la salida de cerca de unos 3.000 trabajadores del mercado laboral de momento.
Según expertos de la Universidad Nacional, los despidos no pueden leerse de forma aislada ni atribuirse únicamente a la realidad costarricense.
Y es que las decisiones corporativas, en muchos casos, responden a reestructuraciones globales, pérdidas financieras, relocalización de operaciones y al avance de tecnologías como la inteligencia artificial.
Así lo señala un análisis de Rosemary Hernández, académica de la Escuela de Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional (UNA), quien sostiene que los recientes recortes obedecen a factores coyunturales derivados de variables internacionales, nacionales y propias de cada corporación. Desde su perspectiva, el contexto actual es el resultado de una combinación de presiones externas y desafíos internos.
En el plano internacional, Hernández destaca la creciente competencia de mercados asiáticos, que ofrecen incentivos agresivos para captar inversión extranjera, apoyados en salarios más bajos y menores cargas sociales, condiciones con las que Costa Rica difícilmente puede rivalizar.
A esto se suma la estrategia de Estados Unidos de promover el retorno de operaciones a su territorio, así como la competencia regional de países como México, cuya cercanía geográfica reduce costos logísticos para las casas matrices.
Aunque reconoce que las cargas sociales costarricenses son elevadas, la especialista subraya que estas responden a un modelo de desarrollo que prioriza la calidad de vida y la protección social.
Sin embargo, advierte que, en un entorno global altamente competitivo, estos costos, junto con una logística onerosa, pesan en la balanza de decisiones empresariales.
A estos elementos se añade un factor interno clave: el tipo de cambio. La tendencia a la baja del dólar implica que los ingresos de las empresas pierdan valor al convertirse a colones para cubrir salarios y otros gastos locales, lo que reduce la competitividad del país como destino de inversión, según el criterio académico.
El caso de Amazon Support Services Costa Rica ilustra este escenario. El Gobierno de la República autorizó una modificación al régimen de zona franca de la compañía mediante el Acuerdo Ejecutivo N.° 5-2026, firmado el 5 de enero de 2026 por el presidente Rodrigo Chaves y el ministro de Comercio Exterior, Manuel Tovar. La reforma ajustó de manera sustancial el compromiso mínimo de empleo asumido por la empresa.
Con el nuevo acuerdo, Amazon pasó de estar obligada a mantener al menos 16.450 trabajadores a un umbral de 8.225 personas, lo que representa una reducción del 50%.
El cambio respondió a una solicitud presentada por la compañía entre agosto y noviembre de 2025, en la que argumentó transformaciones en su entorno operativo y en su estrategia global de empleo.
Según expuso la empresa, entre 2016 y 2021 su planilla en Costa Rica creció de 3.655 a 16.450 colaboradores, un aumento cercano al 350%, meta que aseguró haber alcanzado en agosto de 2022. Sin embargo, la firma alegó que el contexto empresarial internacional se ha modificado de forma significativa.