Foto 1
Imagen con fines ilustrativos. Shutterstock/LaRepública
Enviar

El tipo de cambio tendría una gran presión hacia la baja luego que Hacienda captara $1.500 millones del mercado extranjero.
Para el próximo año, Hacienda debe pagar casi $890 millones de cinco series de bonos en dólares que  vencen el próximo año.
Aun así, le quedarían más de $600 millones que podría colonizar para hacer frente a otros pagos como aguinaldos, salarios del próximo año, salarios escolar, lo que traería la presión a la baja (apreciación del colón frente al dólar). 
Habrá que esperar lo que hará el Banco Central, ya que podría estar comprando gran parte de estos dólares, para que el tipo de cambio no baje mucho y así aumentar sus reservas internacionales, pero eso dejaría sin sentido el crédito que tomó de los $1.000 millones del Fondo Latinoamericano de Reservas.
Con esta acción, el Gobierno sigue pateando la bola de la solución fiscal, pero sin duda se da un respiro y al próximo gobernante, respecto a la necesidad de recursos para pagar las obligaciones.
Por otro lado, la especulación reina en el mercado, ya que Hacienda no suelta prenda sobre quién fue el agente colocador en el país y quién fue el comprador internacional de los bonos.
Así tampoco se conoce la tasa con la que se colocaron los bonos, aunque podría ser cercana al 7% tasa neta a diez años plazo, que podría ser menor en casi dos puntos si la emisión hubiese sido en el mercado internacional.

Piense en un tipo de cambio a la baja

La baja de más de ¢4 que llevamos en noviembre, no tiene nada que ver con los $1.500 millones de Hacienda, sino que es algo estacional del mes, por el pago de aguinaldos e impuestos.
Pero está claro que estos dólares que entran a nuestra economía significan una presión a la baja inminente para el tipo de cambio.
No todo ese monto será colonizado, ya que gran parte —se especula— será para pagar los casi $890 millones de cinco series de bonos en dólares que vencen en 2018.
Tomando en cuenta que no todo ese dinero se paga, ya que muchos inversionistas renuevan la inversión con canjes de deuda o subastas inversas, quedarán más de $600 millones que se podrían pasar a colones, generando así la presión a la baja.
Dicha presión ya se vivió en las colocaciones pasadas de eurobonos, que fueron en 2012 y 2015, ya que esa importante cantidad de dólares genera una sobreoferta que aprecia el valor del colón contra el dólar.

Sería menos la baja si Banco Central compra los dólares, pero…

En el pasado, el Banco Central ya ha realizado programas de compra de divisas para mejorar sus niveles de reservas internacionales, algo que podría volver a realizar con el saldo que Hacienda necesite colonizar (más de $600 millones).
Si esto sucede, la baja en el tipo de cambio sería paulatina y no muy significativa, se especula que un piso podría ser el de ¢555 por dólar (mismo valor que inició este año el Monex), número que afectaría muchísimo a la competitividad del país respecto a exportaciones tanto de bienes y servicios, como al turismo.
Si el Central comprara esos $600 millones, volvería a tener las reservas casi en el mismo valor que el año pasado ($7.450 millones aproximadamente).
Esto lo que hace es que el crédito por $1.000 millones que el BCCR solicitó al Fondo Latinoamericano de Reservas pierda relevancia, algo que la autoridad monetaria deberá decidir.
Actualmente en las estadísticas del BCCR no aparecen reflejados esos $1.000 millones en sus reservas internacionales netas.

Pateando la bola ¡Adictos a la deuda!

Como cualquier adicto, volvemos a solucionar nuestros problemas —déficit fiscal— con una buena dosis, en este caso la droga se llama “deuda”, eso fue lo que indicamos en Inversionista del 21 de agosto pasado, y nuevamente volvemos a hacerlo.
No importa si sea interna o externa, la deuda se ha convertido en nuestra droga, la forma favorita de gastar el dinero que no tenemos y que ayuda a “patear la bola para adelante” con respecto a la solución del déficit fiscal.
Costa Rica tiene el mayor crecimiento de deuda de los gobiernos de Latinoamérica (con esta emisión estaremos rozando el 50% del PIB), también es el segundo entre los países con el déficit más alto de toda la región (este año cerraremos en casi el 6%).
Sin reforma, es muy posible que sigamos buscando métodos para endeudarnos, incluso rozando los límites de la legalidad.
Ya hay quienes indican que este instrumento de “contrato de colocación” no puede realizarse con inversionistas extranjeros porque estaría incumpliendo el artículo 125 de la Constitución Política, que señala que el endeudamiento extranjero debe contar con aprobación de la Asamblea Legislativa.
Hace unos cinco años, Citi habría comprado en plaza local, mediante el mecanismo de subasta, bonos internos y luego los estructuró mediante un GDN para venderlo en el exterior, pero en esta ocasión la diferencia es que no se usó el mecanismo de subasta sino el de Contratos de Colocación que es directo, parecido a un eurobono, solo que es deuda interna.
Sucedió lo mismo con los famosos Bonos Chinos en 2008, bonos de deuda interna, comprados por exteriores, solo que su monto fue de apenas $150 millones, un 10% de la colocación casi diez años después.

Especulación en el mercado, nadie sabe nada

Hacienda no suelta información, el hecho relevante publicado el viernes 17 de noviembre no dio mayores datos sobre las características, el colocador, el comprador, la tasa, solo se sabe con exactitud que se trata de $1.500 millones a diez años plazo.
Se especula en el mercado que los compradores no son de este continente, aunque al inicio muchos hablan de Citi nuevamente, ahora se dice que está entre Credit Suisse y hasta el banco Nomura de Japón.
Así tampoco se conoce la tasa con la que se colocaron los bonos, aunque podría ser cercana al 7% tasa neta a diez años plazo, indican varios especialistas.
En el pasado y específicamente con la colocación de Bonos a China no se publicaron los detalles de la colocación sino hasta cierto tiempo después.

Ganadores y perdedores por la nueva emisión

Traer $1.500 millones implica muchas consecuencias, en el tipo de cambio, como la variación en precios de bonos, entre otras cosas.

Ganadores

Deudores en dólares Con una mayor liquidez de dólares, el tipo de cambio tenderá a bajar, así los deudores en dólares que ganen en colones, tendrán un ahorro por la baja

Importadores Pasa lo mismo con estos agentes económicos, ya que deberán destinar menos colones a pagar los productos que importan, teniendo una ganancia

Nuevos inversionistas Los que lleguen a tomar alguno de estos bonos nuevos, tendrán un mejor rendimiento que quienes ya cuentan con bonos a 2027 de Costa Rica.

Perdedores

Exportadores Pierden porque el valor de sus productos es el mismo que tendrían afuera, pero al colonizar baja su ganancia, perdiendo competitividad

Turismo El país se vuelve más caro para los que traen sus dólares

Antiguos inversionistas Los inversionistas que tengan en su portafolio bonos a 2027, podrían estar perdiendo valor en su inversión, si la tasa en la que se colocan los bonos de esta emisión, sube mucho en comparación a la pagadera para ellos.

Cantidad de deuda que se vence

Estos son los bonos a los que debe hacerles frente Hacienda el próximo año en dólares, un total de $889,7 millones, en colones la cifra es grande también unos ¢1,2 billones (monto en colones incluye al Banco Central).

  • Febrero (G$210218) por  $35,1 millones
  • Mayo (G$300518) por $265,5 milones
  • Julio (E$180718) por $200,1 millones
  • Octubre (E$241018) por $200,7 millones
  • Noviembre (G$211118) por $188,1 millones

Puntos de vista de los expertos

Entre el tipo de cambio y lo que piensan de la emisión, esta es la apreciación de varios expertos-

Miriam Manrique
Directora
Moody's Analytics

Tendencia sería a una apreciación

La presión por una depreciación disminuye y la tendencia sería a una apreciación del tipo de cambio.
Habría que esperar y ver qué mecanismos usan el Gobierno y el Banco Central para mantener en equilibrio el tipo de cambio y evitar también una abrupta apreciación de la moneda. 
Al ser recursos externos se esperaría una presión hacia la apreciación del colón, la cual podría ser parcialmente contenida por el Central si los usa para fortalecimiento de reservas.
Este mecanismo, sin embargo, generaría inflación al enviar colones a la economía nacional, lo cual podría llevar a esta variable fuera del rango meta. De esta manera, el Central tendría que intervenir absorbiendo esa liquidez a través de bonos.

Gloriana Ivankovich
Economista
Consultora

Es cuestionable la legalidad y seguimos pateando la bola

Al final nadie va a decir nada, pero esto puede ser algo debatible, ya que para efectos prácticos esto es deuda externa.
Está claro que el endeudamiento externo mitiga los efectos de estrujamiento que tiene el endeudamiento interno, pero por otra parte, lo que estamos haciendo como país, es acelerando el carro al saber que vas a chocar contra una pared, al no tener solución fiscal.
Sin hacer nada, creo que es mejor endeudarse internamente y así también presionar para que se den las soluciones que seguir endeudándose externamente y así pateando la pelota, me parece que es irresponsable.

Karla Arguedas
Gerente de Trading
Prival Securities

Préstamo del FLAR pierde relevancia

Gracias al ingreso de estos recursos el préstamo del FLAR pierde relevancia por lo que el BCCR deberá hacer los ajustes correspondientes.
Hay un elemento adicional que puede afectar al mercado y es el proceso electoral.
Recordemos que en la campaña pasada un partido de izquierda se adelantó en las encuestas y esto paralizó a los inversionistas. Incluso muchos agentes del mercado se refugiaron en dólares y el tipo de cambio subió de manera no prevista reflejando el miedo del mercado.
Actualmente se escuchan voces en el mercado sobre la preocupación que genera cierto candidato que avanza en las encuestas. Esto por cuanto no se tienen claros su plan de gobierno ni su experiencia y destrezas en materia financiera y económica.
 

Ver comentarios