El sistema financiero nacional terminó 2025 con resultados positivos en capital, crédito e inversiones, según el balance presentado por las superintendencias financieras del país: Superintendencia General de Entidades Financieras, Superintendencia General de Valores, Superintendencia de Pensiones y Superintendencia General de Seguros.
El reporte describe un sistema con buena base patrimonial y una cartera de crédito que aceleró su ritmo de crecimiento.
Durante el año, el crédito aumentó 4,87%, superando el promedio de los últimos cinco años, que fue de 3,57%.
Además, el nivel de capital del sistema se ubicó en 18,64%, muy por encima del mínimo regulatorio, lo que fortalece la estabilidad.
Sin embargo, este mismo nivel de capital sigue presionando la rentabilidad, que se mantiene como el principal desafío para la sostenibilidad futura.
La mora mayor a 90 días permaneció estable en relación con el total de préstamos.
El mercado de valores también mostró dinamismo. El volumen negociado representó el 38,53% del PIB, con un crecimiento del 7% frente al año previo, impulsado en parte por colocaciones del Ministerio de Hacienda.
Los fondos de inversión incrementaron su tamaño más de 14%, alcanzando el 6,5% del PIB. Las utilidades del sector crecieron 10%, un ritmo más moderado que el año anterior.
En pensiones, los activos administrados equivalen al 55% del PIB tras crecer 11,9%. Predominaron las inversiones en el sector público, aunque aumentó la diversificación internacional.
El Régimen Obligatorio de Pensiones mostró recuperación desde abril, en sintonía con los mercados globales.
Además, se introdujeron ajustes normativos que permiten nuevos mecanismos de retiro con validación médica de la Caja Costarricense de Seguro Social.
El sector asegurador mantuvo expansión, con primas creciendo 3,9% y un ratio combinado de 96,2%, señal de equilibrio técnico.
Las utilidades aumentaron 42% y todas las entidades cumplieron los requisitos de solvencia.
En conjunto, el balance refleja un sistema robusto que avanza en regulación y actividad, aunque con tareas pendientes en rentabilidad y desarrollo de capacidades.