Un total de ¢3.850 millones destinará el Sistema de Banca para el Desarrollo (SBD) para apoyar a emprendimientos, micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) y pequeños y medianos productores agropecuarios.
Los recursos forman parte de los programas que impulsa el SBD para promover la creación de empresas, fortalecer la productividad y ampliar las oportunidades de desarrollo económico en diversos sectores.
La apertura de estos programas se realizará a través de las Agencias Operadoras de Capital Semilla acreditadas, que tendrán a su cargo el proceso de convocatoria, la recepción de solicitudes, la evaluación técnica de los proyectos y el seguimiento a las personas y empresas seleccionadas.
Las convocatorias estarán dirigidas a emprendimientos de base científica y tecnológica, startups y proyectos de sectores prioritarios para el SBD como: mujeres, adultos mayores, población indígena, personas con discapacidad, emprendimientos culturales y creativos e iniciativas fuera de la Región Central.
Además, se contemplan apoyos para proyectos agroalimentarios, modelos asociativos y mipymes que se encuentren desarrollando procesos de innovación o transformación productiva en áreas específicas.
Entre los beneficios contemplados se encuentra el acompañamiento empresarial, cuyo alcance dependerá de la naturaleza de cada convocatoria.
Asimismo, los participantes podrán optar por recursos reembolsables y no reembolsables destinados a diferentes necesidades del proyecto.
Los fondos podrán utilizarse para procesos de validación técnica o comercial, adquisición de activos, capital de trabajo, acciones de mercadeo y publicidad, incorporación de tecnología, innovación y gastos relacionados con la formalización de las iniciativas.
El propósito es dirigir estos instrumentos hacia proyectos con potencial de generar movilidad económica, empleo, innovación y encadenamientos productivos.
Es importante aclarar que existen restricciones sobre el uso de los recursos y no todos los gastos serán financiables.
De igual forma, algunas convocatorias podrían requerir aportes de contrapartida o asumir costos asociados al acompañamiento brindado por las agencias operadoras.
Cada concurso tendrá características específicas de acuerdo con el segmento al que está dirigido, el tipo de proyecto, su etapa de desarrollo y la metodología definida para su ejecución.
La selección de beneficiarios dependerá de la evaluación de cada propuesta, la viabilidad del proyecto, la pertinencia del uso de los recursos, el cumplimiento de los requisitos establecidos y la disponibilidad de fondos.
“Con esta asignación de recursos, el SBD busca dar un impulso concreto a los emprendedores y empresas que necesitan instrumentos diferenciados para avanzar en etapas donde el acceso al financiamiento tradicional suele ser más limitado. Este lanzamiento no debe entenderse como una entrega automática de recursos, sino como la apertura de oportunidades concursables, sujetas a requisitos, evaluación técnica, disponibilidad presupuestaria y condiciones específicas de cada convocatoria”, dijo María del Milagro Solórzano, ministra de Economía, Industria y Comercio y presidenta del Consejo Rector del SBD.
Las personas interesadas deberán acercarse directamente a las Agencias Operadoras de Capital Semilla correspondientes para consultar las fechas de apertura, requisitos, documentación necesaria, montos disponibles, actividades financiables y demás condiciones de participación.
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