Sindicatos de educación piden sepultar el bachillerato, no que se modifique
"La prueba ha limitado a estas personas porque no pueden acceder a estudios superiores y las condena a una baja calidad de vida y a salarios inferiores”, comentó Gilberto Cascante, presidente Ande. Archivo/La República
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Pese a que hay una propuesta ministerial para modificar las pruebas de bachillerato por certificaciones, en donde una nota no limite la conclusión de estudios, los sindicatos insisten en que se deben eliminar por completo estos exámenes.

El gremio explica que los estudiantes pasan por un proceso de evaluación durante todo el curso lectivo y por eso no son necesarias las pruebas finales para otorgar el título.

“El MEP a inicios de los 70 y hasta finales de los 80 implementó un programa donde no hacíamos exámenes de bachillerato. Actualmente esas personas trabajan en las universidades, son representantes de Gobierno y no dejaron de ser grandes profesionales por no hacer esas pruebas”, ejemplificó Gilberto Cascante, presidente de la Asociación Nacional de Educadores (Ande).

Además, no se debería hacer un test estandarizado.

“No es lo mismo un examen estandarizado que lo hagan estudiantes de Limón, Guanacaste o Zona Sur, son condiciones diferentes que no podemos generalizar con una evaluación. Además, el año pasado se implementó una política educativa diferente que no es congruente con los exámenes de hoy”, añadió Gilberth Díaz, presidente del Sindicato de Educadores Costarricenses (SEC).

Cuando el Ministerio de Educación Pública (MEP) lanzó la propuesta “Bachillerato a tu medida” indicaba que unas 30 mil personas están estancadas a la espera del título, los representantes de los trabajadores de educación afirman que se les lesiona su derecho a formarse como profesionales.

“La prueba ha limitado a estas personas porque no pueden acceder a estudios superiores y las condena a una baja calidad de vida y a salarios inferiores. Deberíamos ir buscando qué podemos hacer en vez de poner barreras”, comentó Cascante.

Otro aspecto que denuncian ambos sindicalistas es que el formato actual de las pruebas ha enriquecido paralelamente a unos pocos, mientras se empobrecen los que necesitan del título.

“Abre todo un negocio detrás. Quienes pierden las pruebas deben ir a institutos, pagando para que se formen nuevamente”, añadió Díaz.

LA REPÚBLICA buscó una posición de la Asociación de Profesores de Segunda Enseñanza (Apse) sobre este tema, pero al cierre de edición no hubo respuesta.

El cambio

La modificación que plantea el MEP deberá ser sometida a evaluación del Consejo Superior de Educación.

Con la propuesta:

  • El alumno deberá aprobar todas las asignaturas de su último año para hacerla
  • No importará la nota, el estudiante recibirá un certificado de que concluyó los estudios
  • Ese certificado le permitirá ingresar a una universidad o trabajar




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