Pedro Oller

Pedro Oller

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Martes 29 Diciembre, 2009


Si…


Hace unos meses, escuchando el simpático programa Así es la Cosa, don Alberto Cañas rememoró un poema de uno de mis autores favoritos, Rudyard Kipling y que hoy, en virtud del nacimiento de mi tercero, aprovecho para los tres de mis hijos y quienes tienen la delicadeza de leerme:
”Si puedes mantener la cabeza cuando los otros han perdido la suya.
Si puedes confiar en ti cuando los demás dudan.
Pero a la vez, eres indulgente con sus dudas.
Si puedes esperar y no te cansas por esperar, o…
Habiendo sido objeto de la mentira, no te entregas al odio.
Y, aun así, no presumes demasiado ni hablas presumiendo en exceso de tu conocimiento.
Si puedes soñar y no permites que tus sueños te gobiernen.
Si puedes pensar y no haces de tus pensamientos tus aspiraciones.
Si puedes enfrentarte al triunfo y al desastre.
Y tratas a esos dos impostores como si fuesen lo mismo.
Si puedes soportar que la verdad que has dicho,
sea retorcida por bellacos para ser convertida en una trampa para necios, o…
Al contemplar como se rompen las cosas por las que diste la vida, te inclinas a rehacerlas con herramientas gastadas.
Si puedes hacer un montón con todas tus ganancias.
Y arriesgarlas en una jugada con los dados, y perderlas, y empezar otra vez desde el principio.
Y no rechistar nunca acerca de tus pérdidas.
Si puedes forzar tu corazón, tu nervio y tu fuerza para que te sirvan aun después de que se hayan ido.
Y te sostienes cuando ya no queda nada en ti excepto la voluntad que te hace decir: ‘Resiste’.
Si puedes hablar a las masas y conservar tu virtud.
O caminar entre reyes sin perder el contacto con la gente.
Si ni los enemigos ni tus amigos pueden dañarte.
Si todos los hombres cuentan contigo, pero ninguno de ellos demasiado.
Si puedes llenar el inexorable minuto con el equivalente a sesenta segundos de distancia recorrida…
Tuya es la Tierra y todo lo que hay en ella…
Y, lo que es mas, ¡serás un Hombre, hijo mío!”