Ser carbono neutro en 2021 es una utopía
Enviar

Cumplir con la meta de carbono neutro en 2021 es una utopía, de acuerdo con Carlos Manuel Rodríguez, ministro de Ambiente y Energía.

Dicha meta, cuyo plan se inició durante la administración de Laura Chinchilla en 2012, carecía de sustento técnico que la respaldara, en criterio de Rodríguez.

“Los expertos advertimos que en la fecha establecida no era posible. Eso fue una meta que no se basaba en la mejor ciencia y conocimiento, incluso considero que es irreal e innecesaria”, espetó.

La pretensión del Gobierno, reiterada incluso en la administración anterior con Édgar Gutiérrez a la cabeza de Ambiente, es lograr un balance entre la emisión de gases de efecto invernadero y emprender acciones de compensación como la reforestación y aprovechamiento de fuentes de energía alternativas.

Aunque en la compensación el país es líder mundial por poseer una matriz energética totalmente renovable, en el tema de emisiones está en deuda, explicó Rodríguez.

Los países generan emisiones a través de la deforestación, la forma en que producen energía y a través del transporte. En este último rubro no ha existido ningún avance desde el establecimiento de la meta de carbono neutro 2021, debido a la gran dependencia de los combustibles fósiles.

“Costa Rica comenzó la descarbonización con la reforestación sustituyendo su matriz energética con fuentes renovables, eso no lo ha hecho ningún otro país en el mundo y somos un caso superespecial. Ahora le toca el turno al sector de transportes y ese es el gran reto de esta administración”, comentó el Ministro.

El único camino del sector es su electrificación total, con la cual se dio un primer paso a través de la aprobación de la Ley de Incentivos a Autos Eléctricos, aunque no es suficiente.

También habría que electrificar los buses y los trenes para reducir considerablemente las emisiones, lo cual significa una inversión considerable y justifica en gran parte la imposibilidad material de ser carbono neutro en 2021.

“Necesitaríamos $10 mil millones para lograr esa meta en 2021, ya que es obligatoria una transformación de todo el sector transportes, que incluya un tren eléctrico y cambiar la flotilla de automóviles de gasolina y diésel por eléctricos”, explicó Rodríguez.

La meta es irreal pero no imposible, más bien es lejana. Si se inicia con la descarbonización de la economía en la presente administración, el objetivo podría cumplirse entre 2050 y 2060, según el Ministro.

El país ya es sólido en dos de los ejes de reducción de emisiones, incluso es el único en América Latina en la categoría de “compatible” con las acciones para limitar el calentamiento global a 2˚C (grados Celsius), de acuerdo con la organización Climate Action Tracker (CAT), que sigue el avance del clima desde 2009.

Solo nuestro país, Etiopía, India, Filipinas y Gambia son “compatibles” con reducir el calentamiento global a esa cifra, mientras que Marruecos es la única nación “altamente compatible” con el Acuerdo de París de llegar a menos de 1,5˚C, según CAT.

Costa Rica tiene el objetivo de limitar sus gases de efecto invernadero debajo de 9,37 toneladas métricas de dióxido de carbono equivalente (CO2eq) en 2030, en línea con lo suscrito en el Acuerdo de París.

Actualmente existen políticas relacionadas con la disminución de emisiones como un mercado doméstico de carbono, un esquema de certificación neutral en carbono para las empresas y un plan nacional de energía basado en fuentes renovables.

Los problemas en la reducción de emisiones vienen del transporte público, la industria y la disposición de la basura, por lo que las políticas preventivas deben estar orientadas hacia estos sectores.

Si Costa Rica no cumple con su meta de emisiones para 2030, el CAT bajará su calificación y saldría de la categoría de “compatibles” con el Acuerdo de París.

“Es una tarea responsable entrar en un proceso de descarbonización y el Presidente ha sido muy claro en que durante este gobierno lo iniciaremos”, concluyó Rodríguez.


Ver comentarios