Rodrigo Chaves “repudia” y califica de “análisis sesgados” las advertencias del Estado de la Educación
Colegiales de noveno año comprenden lo mismo que un chico de tercer grado al leer un texto, según informe
El presidente Rodrigo Chaves respondió hoy con dureza las críticas del Décimo Informe Estado de la Educación, el cual advirtió sobre el mayor retroceso en la inversión pública en educación desde 1980 y serias deficiencias en el aprendizaje de los estudiantes de secundaria.
Y es que Chaves rechazó los señalamientos y aseguró que el Estado de la Educación responde a intereses particulares.
“El Estado de la Educación lo único que dice es, ‘Gaste plata, gaste plata, gaste más plata’. ¿Por qué será? ¿Qué es lo que defiende el Estado de la Educación? ¿Y quién es el dueño del Estado de la Educación y del Estado de la Nación? Es el Conare, los rectores de las universidades públicas que quieren más dinero para el FEES, para el festín que tienen”, manifestó el mandatario.
El presidente enumeró varias acciones de su gestión, entre ellas la eliminación del convenio con Cuba, la reducción de órdenes sanitarias, la expansión de la conectividad satelital en zonas remotas y la creación de colegios técnicos profesionales, a la vez que
“Yo tomo muchísimo crédito por esos avances, pero repudio los análisis sesgados, que lo único que hacen es defender intereses económicos y políticos espurios de los rectores”, añadió.
Según el Estado de la Educación, entre 2018 y 2023 Costa Rica experimentó la contracción más pronunciada en cuatro décadas en materia de financiamiento educativo, lo que compromete logros históricos y limita avances en áreas como la ampliación de la cobertura, el fortalecimiento de la educación técnica, la enseñanza del inglés, la infraestructura escolar y la calidad del servicio educativo.
Dagoberto Murillo Delgado, investigador del estudio, advirtió que esta caída de la inversión golpea directamente la calidad del aprendizaje en secundaria.
Por otra parte, de acuerdo con pruebas internacionales como PISA 2022, muchos adolescentes de entre 15 y 16 años muestran un rezago equivalente a cuatro años académicos en comprensión lectora y razonamiento matemático.