Federico Malavassi

Federico Malavassi

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Jueves 14 Mayo, 2015

Revelador

Me tuve que restregar los ojos y volver a limpiar los anteojos. Dice el aforismo que “a confesión de parte, relevo de pruebas …”.
Dice la información que el PAC y el FA convinieron en ir juntos a las elecciones municipales del próximo 7 de febrero (2016). Básicamente, autorizaron a su dirigencia a negociar candidaturas en todos los cantones y, asimismo, a realizar alianzas, formar coaliciones e ir bajo bandera conjunta. Dicen tener mucha coincidencia en lo que deben de ser los gobiernos locales. Agregan que comparten principios éticos y señalan como ejemplo de camaradería el “no” al TLC.
Tal información me deja claro el porqué de mucho de lo que tuve que soportar cuando estuve en la Asamblea Legislativa, marxismo solapado, estatismo, tramitomanía y enemistad con la gestión privada.
Luego de algunos sucesos acerca del actuar del PAC (investigación acerca del uso de dineros de campaña política, nombramientos en la Asamblea, limitaciones a la libertad de prensa y violación del principio democrático en la tramitación del presupuesto) en el poder, tendré que indagar por dónde va lo de los principios éticos señalados como norte de la nueva alianza.
Esta cuestión deberá de servir para que algunos repasen, en la teoría de la sociología del conocimiento o de la epistemología y revisen la formación de conceptos propios y su mapa conceptual: ¿votaron por un cambio? ¿Incluía los temas de afectación de la libertad de expresión? ¿Tenía algo que ver con los nombramientos en el sector público? ¿Se trataba de proscribir el tráfico de influencias? ¿Se quería transparencia? ¿Estaban por un Estado más respetuoso de la libertad? ¿Deseaban un cambio en el crecimiento del gasto público?
Y ¡claro!, ahora surge inmensa la afirmación de quienes decían que el PAC le preparaba el camino al FA. Lo curioso es que las entrevistas y declaraciones de cierta dirigencia del PAC apuntan a una fraternidad confesa con el FA, sus tendencias y su desapego con la libertad.
Con razón el primero de mayo el FA se dio por derrotado en la jornada de elección del Directorio legislativo. Las cosas empiezan a aclararse.
La sabiduría popular tiene modo de señalar estas juntas: “Quien con lobos anda…” o “Quien con niños se acuesta…”.
Ahora tendremos que ver si será aquello de “juntos pero no revueltos” o si poco a poco se perfila la futura agrupación de partidos políticos en el panorama político.
Una persona amiga ha hecho un apunte interesante: si esta coalición triunfa en alguna municipalidad, no se hagan la ilusión de que se racionalizará la tramitomanía, ni que se impulsará la iniciativa privada ni se facilitará la gestión económica. ¡Aviados estamos!

Federico Malavassi