Restauración, PLN y PUSC condicionan apoyo a reforma fiscal
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Los partidos Restauración Nacional, Liberación Nacional (PLN) y la Unidad Social Cristiana (PUSC) le apuestan a una serie de cambios a la reforma fiscal y la condicionan a incluir acciones en gasto público.

Si Carlos Alvarado no pone sobre la mesa de negociación las solicitudes de la oposición sobre reforma del empleo público; automatización de los procesos de recaudación y construir un Estado más eficiente, será muy difícil que se apruebe.

Por lo cual, el primer reto que enfrenta el mandatario a poco más de una semana de ubicarse en Zapote es comprometerse con estas medidas.

Las bancadas de oposición consideran que estas propuestas deben ser cabildeadas por el Gobierno, como una medida de buena intención y una señal de fe para avanzar.

Además, no ven justo pedirle al pueblo más impuestos, sin que el Gobierno gaste menos.

“Estamos dispuestos a negociar, pero el Gobierno debe dar señales con un planteamiento en contención de gasto revisable, medible y específico. No queremos líneas generales, ya que esas las vimos en campaña y en los últimos cuatro años. En Liberación, sabemos cómo solucionar el déficit fiscal, pero tampoco les vamos a hacer su trabajo (al Gobierno)”, aseguró Carlos Ricardo Benavides, jefe de fracción del PLN.

En las últimas dos semanas, Carlos Alvarado, al lado de Rodolfo Piza, ministro de la Presidencia, se ha reunido con todas las bancadas y con los diputados independientes para solicitarles el apoyo; sin embargo, en algunos casos, el sentido de urgencia no cayó en tierra fértil.

“No podemos seguir el llamado del Gobierno de apúrense porque tengo prisa, este proyecto debe discutirse de una forma responsable y evitar excesos en el gasto público y que no se aprueben cambios a los impuestos que afecten a los más pobres”, explicó Carlos Avendaño, jefe de fracción de Restauración Nacional.

La pretensión de los nuevos diputados es empezar a discutir desde cero para incorporarle los cambios que ellos crean pertinentes, por eso, buscarán aprobar una moción para extender el plazo de discusión hasta por seis meses, con el temor de que esto empantane la negociación.

“Empezar desde cero nos permitiría contar con un plazo mayor de análisis e incorporar cambios al gasto, como por ejemplo, que se revisen las anualidades en el sector público y que se evalúe el desempeño de esos funcionarios”, aseguró Erwen Masís, jefe de la bancada del PUSC.

Por el momento, la discusión en Cuesta de Moras está paralizada, ya que se están instalando las diferentes comisiones y eso se llevará todo mayo, por lo que las negociaciones podrían retomarse en junio o julio.

Paralelo a esto, el mandatario planteó la posibilidad de que se forme una mesa de diálogo con la participación de sindicatos y el sector privado para que analice las reformas al empleo público.

La reforma fiscal se estudia en el Congreso desde hace más de dos años y pretende reducir el déficit fiscal en cerca de dos puntos porcentuales del Producto Interno Bruto (PIB) incluye cuatro pilares: regla fiscal, modificación del impuesto de ventas por uno de valor agregado, impuesto de renta y empleo público.

Los cambios

Algunos de las modificaciones aprobadas en la reforma fiscal son

-Define, regula y diferencia la dedicación exclusiva y la prohibición
-Crea un límite a las remuneraciones totales en la función pública
-Establece la imposibilidad de recibir prohibición y dedicación exclusiva de manera simultánea
-Regula la evaluación de desempeño incorporando parámetros objetivos para su otorgamiento

-Establece tope a las anualidades

Fuente: Ministerio de Hacienda



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