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Sábado 28 Agosto, 2010

Responsabilidad Corporativa con enfoque estratégico

En la actualidad, las empresas deben ver de igual forma los riesgos financieros tanto como los impactos ambientales y sociales que generan, a la hora de tomar sus decisiones.
Aunque a menudo la Responsabilidad Corporativa (RC) a nivel externo se toma como lo más importante, lo cierto es que ésta debe permear el cuadro estratégico más grande.
Hay una expectativa clara por parte de los accionistas y demás públicos interesados de que las compañías adquieran un acercamiento proactivo para la gobernabilidad corporativa. Se extiende más allá de la administración ambiental para tomar acción en una mayor cantidad de asuntos: condiciones laborales, cambio climático, uso sostenible de recursos y riesgos de la cadena de suministros.
Las empresas deben empezar por adoptar un enfoque integrado y estratégico, estableciendo una conexión entre las acciones que toman como parte de las decisiones cotidianas del negocio y el valor que pueden entregar a sus accionistas.
Algunas de las mejores prácticas que los expertos de Deloitte sugieren para quienes inician un acercamiento hacia la responsabilidad corporativa y la sostenibilidad son:
Consiga apoyo ejecutivo: La RC debe ser impulsada de arriba hacia abajo; los líderes de las compañías deben hablar sobre sus intenciones y tratarlas con el mismo nivel de importancia que otros asuntos imperativos.
Intégrela al negocio: Si asume la RC como una iniciativa separada, enfrentará la dificultad de entender su valor; pero si encuentra formas de integrarla en cada área del negocio (desde la medición del rendimiento y toma de decisiones hasta la forma de medir el crecimiento de la utilidad, márgenes operativos y eficiencia de los activos) la habrá llevado al corazón de su cuadro estratégico.
Sea abierto y honesto: Integre y desarrolle la responsabilidad corporativa en su empresa comunicando con transparencia sus fortalezas y debilidades.
Desarrolle procesos de apoyo: La integración efectiva de la responsabilidad corporativa requiere de ajustes a los procesos de la organización, sus relaciones e incentivos.
De seguimiento: Si se compromete con la responsabilidad corporativa, debe estar seguro que está preparado para practicar lo que predica. De lo contrario, se arriesga a perder credibilidad y de paso, valor de mercado.
Mantenga el equilibrio: Recuerde que la responsabilidad corporativa es más que impulsar una agenda social o unirse a iniciativas ambientales o filantrópicas.
Para ayudar a las empresas a identificar las acciones que van a crear más valor económico, Deloitte se basa en un marco único de principios de negocios sostenibles que son reconocidos internacionalmente.
Esta herramienta ayuda a las compañías a determinar el impacto de sus iniciativas de responsabilidad social corporativa sobre el valor de los accionistas examinando cuatro factores clave:
Insumos de negocio: Son las actividades que ayudan a que las compañías generen valor mejorando la adquisición de la práctica administrativa e influenciando el rendimiento ambiental y social de los proveedores.
Operaciones de negocios: Son actividades enfocadas a mejorar las prácticas de mano de obra y utilización de recursos.
Resultados de negocios: Actividades que mejoran la responsabilidad hacia los clientes examinando los ciclos vitales de producto y servicio.
Administración de negocios: Actividades que mejoran la gobernabilidad corporativa, los sistemas administrativos y de reportes.

Ana Helena Chacón Echeverría