Refugiados Suecia: la delgada línea entre irse u obtener trabajo
Foto cortesía/La República.
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Suecia registró un ingreso de 250 mil refugiados en dos años antes de abandonar ampliamente su política de puertas abiertas. Su agobiada burocracia ahora está decidiendo quién debería quedarse y quién, irse. Si bien el mercado laboral ha funcionado mejor de lo que se temía en absorber a los recién llegados, muchos de los que no recibieron asilo han desaparecido y 143 mil aún están en el limbo respecto de si lograrán quedarse.

La buena noticia, para la gente que ha encontrado refugio y para la economía de Suecia y las arcas fiscales, es que el empleo está aumentando y el desempleo está disminuyendo incluso entre los ciudadanos extranjeros en Suecia. “Me sorprendió gratamente”, señaló el viernes en una entrevista el ministro de Migración Morgan Johansson. “Hemos aprobado 38 mil permisos de residencia solo este año, lo que ha incorporado más de 20 mil adultos a la fuerza laboral. Y de todos modos, el mercado laboral sueco logra incorporar esta mano de obra”. {l1}europa_recibira_otro_millon_de_refugiados_este_ano_segun_la_onu{/l1}

De esos 38 mil, muchos son sirios –todos los cuales se quedarán-, mientras que al menos el 80 por ciento corresponden a solicitudes de afganos e iraquíes, cuyas peticiones están siendo rechazadas. La cantidad de solicitantes ha disminuido en casi 70% a 22 mil en lo que va de este año. Unos 15.500 refugiados han dejado el país este año luego de que su solicitud fuera rechazada o de que ellos la retiraran, un alza de 66 por ciento frente al año pasado. Sin embargo, ello está muy por debajo de los cerca de 34 mil con solicitudes denegadas. Muchas de esas personas se están quedando, creando así el potencial para una gran economía informal.

El Centro Sindical para Migrantes Indocumentados calcula que entre 30 mil y 50 mil personas están viviendo clandestinamente en Suecia. “Uno se puede imaginar que quienes permanecen en Suecia intentarán ganarse la vida de alguna manera ilegalmente, sin tener un permiso de trabajo”, sostuvo Johansson. “Es muy problemático y totalmente poco razonable dejar que esta cifra crezca”.

No obstante, mantener baja esta cifra puede resultar dificultoso para Johansson. Los nuevos estándares más estrictos de Suecia para los refugiados posiblemente impulsen a más personas a tratar de intentarlo al “margen de la sociedad”, dijo Maria Ostberg Svanelind, vicepresidenta del centro de migrantes indocumentados. “Tememos que aumente”. {l2}obama_amplia_programa_de_refugiados_para_centroamericanos{/l2}

De todos modos, el gobierno cree que un acuerdo de retorno de refugiados con Afganistán y nuevas leyes que autoricen medidas coercitivas para forzar las deportaciones ayudarán a mantener bajas esas cifras, de acuerdo con Johansson.

Irónicamente, el peor enemigo del gobierno podría ser la solidez de la economía sueca, que se expandió 4,2% en 2015 y que el gobierno prevé crecerá 3,2&% este año, en parte por el gasto agregado en refugiados. Ahora hay señales de escasez de mano de obra en varios sectores de la economía, especialmente en la construcción. Esto tiene el potencial de tentar a más de las personas cuyo asilo ha sido rechazado a quedarse y satisfacer la demanda en áreas sobrecalentadas, afirmó Ostberg Svanelind. “No me sorprendería si en algunos de estos sectores, viéramos más de este tipo de trabajos”, indicó.



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