Real Madrid silenció el Camp Nou
Cristiano Ronaldo celebra uno de sus dos goles con los que marcó la victoria del Real Madrid ayer en el Camp Nou. LLUIS GENE-AFP/LA REPÚBLICA
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Real Madrid silenció el Camp Nou

Cristiano conduce al conjunto blanco a la final de la Copa del Rey

Con un gran Cristiano Ronaldo, autor de dos tantos, el Real Madrid desnudó al Barcelona para firmar su pase a la final de la Copa del Rey (1-3), en un partido en el que el equipo de Jose Mourinho le dio una lección a los azulgranas, que volvieron a ofrecer una errática actuación.
Los madridistas leyeron a la perfección el encuentro y no dieron opciones a los barcelonistas, un equipo sin capacidad de respuesta y que volvió a encallarse ante un rival organizado.
Desactivado Messi, el Barça nunca encontró respuestas entre la telaraña blanca. El Madrid siempre fue a lo suyo y se clasificó para la final con un guion que le ha reportado buenos resultados en el Camp Nou últimamente.
Estuvo el partido donde quería el Madrid desde el inicio. Sin sorpresas en la alineación del Barça de salida. Jordi Roura, o Tito Vilanova, decidieron que era el momento para volver a confiar en su 11 de gala. Pero la fórmula no funcionó.
Jose Mourinho dejó en el banquillo a Pepe y Benzema. Sabía el técnico portugués que con espacios y aprovechando el gran momento de forma de Cristiano Ronaldo, su equipo podía hacerle daño a un Barça muy errático y así fue.
Messi apareció pronto, pero muy poco. Tuvo una gran ocasión en el minuto dos, cuando Pedro recibió un gran pase de Xavi y remató cruzado. El argentino, jugando de enganche, no se sintió nunca cómodo.
Además el Real aprovechó todos los errores del Barça. Monopolizando la posesión, una arrancada de Cristiano por la derecha fulminó a los azulgranas. Se midió con Piqué en la carrera, entró en el área y después de una, dos, tres bicicletas, fue derribado por el central azulgrana. Un penalti, 0-1 en 13 minutos y una buena parte del trabajo hecho.
Barça y Madrid se encontraron en un escenario habitual.
El control de la posesión no le dio ocasiones a los locales. Solo un remate de Iniesta (m.27) y una falta lanzada por Messi (m.39) ofreció el Barça hasta el final del primer tiempo.
Tras el descanso decidió Iniesta tomar las riendas de la situación, pero no fue suficiente. Una jugada suya permitió una buena opción para Sergio Busquets (m.52), pero cuando más volcado estaba el equipo local, una jugada de los blancos volvió a desnudar a los azulgranas.
Un despeje desde el límite de su área de Khedira se convirtió en un pase peligroso sobre Di María. El argentino se midió en la carrera con Puyol, el capitán barcelonista se resbaló y el balón cayó al lado de Ronaldo. El portugués volvió a ser letal y prácticamente decidió el pase de su equipo a la final (0-2).
Villa entró por Cesc, pero el Barça seguía encallado, errático y sin mucha fe en sus posibilidades. El 0-3 fue obra de Varane, quien remató de cabeza a la salida de un saque de esquina.
El Barça recortó la desventaja por medio de Alba (m.89), pero ya era demasiado tarde. El fútbol de los azulgranas despierta todas las dudas y se impone una reflexión sobre el modo en el que afronta partidos de este calibre.
Por contra, el triunfo del Real Madrid y la manera en la que lo hizo refuerza su moral con vistas al próximo enfrentamiento europeo ante el Manchester United.

Barcelona (España)/EFE

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