Quema de basura para generar energía podría ayudar en crisis de residuos sólidos del GAM
Creadores de contenido y periodistas costarricenses conocieron experiencia de planta de tratamiento en Anhui, China
En medio de la creciente preocupación por la posible crisis nacional de residuos sólidos en el país, la quema de basura para generar energía eléctrica, podría ser una solución.
Este modelo de tratamiento de basura, fue presentado recientemente a un grupo de creadores de contenido y periodistas costarricenses que visitaron la provincia de Anhui, China, como parte de un viaje patrocinado por la Embajada de la República Popular China.
Nati Rodríguez, Diego Orienta, Sofía Chaverri y Caro de Caro Trips fueron algunos de los influencers que conocieron de primera mano una planta de tratamiento de este tipo.
El proceso, aunque complejo en su tratamiento para no contaminar y caro en su inversión, ofrece una ventana hacia el aprovechamiento energético de la basura en momentos en que Costa Rica enfrenta serias limitaciones en su sistema de disposición final, sobre todo, por el potencial cierre de rellenos sanitarios en la GAM, además de una creciente demanda energética.
En la planta visitada, la basura se deposita primero en un enorme contenedor donde permanece de tres a cinco días, tiempo necesario para que libere un líquido residual propio del proceso de descomposición.
Posteriormente, esos desechos se disponen en hornos industriales donde, al quemarse, producen un tipo de carbón y liberan los gases que impulsan el sistema generador de energía. Esta electricidad, posteriormente se distribuye en el sistema eléctrico convencio.
En otras palabras, la combustión controlada produce calor, que a su vez genera vapor. Ese vapor impulsa turbinas conectadas a generadores eléctricos.
Mientras tanto, las cenizas y subproductos son tratados para usarse en la construcción, como ocurre con los líquidos que esta planta convierte en blocks para viviendas.
Lo poco que queda al final del proceso —principalmente residuos derivados de hidrocarburos— se filtra y purifica antes de su expulsión, reduciendo así el impacto ambiental.
La visita a este modelo de gestión coincide con un momento crítico para el Gran Área Metropolitana (GAM).
En las últimas semanas, al menos 15 alcaldes de la región, junto con el Ministerio de Salud, hicieron un llamado conjunto a la Asamblea Legislativa para que se apruebe un proyecto de ley que otorgue al Gobierno la rectoría en la gestión de residuos sólidos.
Según el alcalde de San José, Diego Miranda, el sector municipal enfrenta serias limitaciones para definir y operar rellenos sanitarios debido a vacíos legales y restricciones operativas.
“Estamos evitando una crisis nacional y buscamos a la vez que se dé una solución nacional por el bien del país”, afirmó.
A esta presión institucional se suma el conflicto entre el Estado y Empresas Berthier EBI de Costa Rica S.A. (EBI), cuyos propietarios canadienses —agrupados en Gestion Bayonne Inc. (GBI)— ya interpusieron un proceso de arbitraje internacional ante el CIADI, alegando pérdidas que podrían superar los $125 millones.
El eventual cierre del Parque de Tecnología Ambiental La Uruka, programado para finales de este año, o principios del 2026, profundiza aún más la preocupación.
La tecnología observada en Anhui no es nueva, pero sí requiere fuertes inversiones, claridad normativa y aceptación social para implementarse.