Iris Zamora

Iris Zamora

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Lunes 24 Febrero, 2014

¿Qué lobo con grandes apéndices sobre su cabeza, anda maquiavelando, usando la prensa?… ¿o alguna prensa dejándose usar?…


¡Qué vaina no ser abogada!

Reconozco que guardar silencio, cuando se trata de actuaciones contra el Gobierno o el PLN, es lo políticamente correcto. Pero bueno, algunas mujeres que nacimos en el campo, solemos ser políticamente incorrectas. Nos atragantamos frente a las “jugaditas” de pizarra.
Un titular de La Nación de la semana pasada, me alarmó: “Gobierno desvió fondos de Japdeva para pagar a OAS”. Lo que pensé: “¡Otra torta más!”, conforme fui leyendo la noticia, menos entendía. Más allá si debemos pagar o no a OAS, que no es el tema de esta columna.


La noticia parte de un informe de la CGR. Esta se niega  a aprobar una norma presupuestaria en la que la Asamblea Legislativa autoriza a Hacienda a trasladar dineros al Consejo de Concesiones para pagar a OAS.  Dineros que no se ejecutaron, destinados a pagar prestaciones a trabajadores de Japdeva…
Como no he tenido acceso al Informe de la CGR, no sé si es, ese ente, el que habla de “desvíos de fondos” o el medio de comunicación. Conociendo a la CGR, he de suponer que no es ella.
Me resulta tremendamente extraño, que la CGR impida que los y las diputadas en la Asamblea Legislativa realicen la función que la Constitución les señala; que es hacer leyes.
El Presupuesto de la República, es una Ley. El artículo 180 de la Constitución de la República señala claramente las competencias del Poder Ejecutivo en la presentación del Presupuesto de la República. El 121, inciso 11 otorga a los diputados, la facultad para aprobar la Ley del Presupuesto Nacional. El 124 a la AL el procedimiento para convertir un proyecto en Ley.
Los dineros que el Ejecutivo destinó para pagos de prestaciones en Japdeva desde 2009, no se ejecutaron. No son dineros de Japdeva, no son producto de actividades generadas por esa Institución, tienen además un destino específico. No los puede usar Japdeva para otra actividad.
Solo la Asamblea Legislativa puede cambiar el destino de esa partida, mediante una Ley. Si las y los diputados trasladaron esa partida, vía Presupuesto de la República al Consejo Nacional de Concesiones, ¿cómo es que hubo “desvío de fondos por parte del Gobierno”?.
La ligereza con la que se titula, aunque sabemos que las noticias no son ingenuas y esta menos, conduce a error a las lectoras y lectores. ¿Aún no son suficientes los golpes a la Presidenta Chinchilla? ¿No han barrido suficiente el piso con su imagen? ¿Qué intención hay alrededor de ese titular de La Nación?
Nos quedamos cavilando, con el sospechómetro disparado… así como nos deja un tufillo, la publicitada acción de TD contra Johnny Araya… Que la prensa persiguiera la noticia resulta lógico.
Estamos en campaña electoral, se trata de quien podría ser electo Presidente de la República… pero, ¿quién convocó a la Prensa? ¡Qué suerte la de Araya, para caer en esa “escogencia aleatoria”!
¿Qué lobo con grandes apéndices sobre su cabeza, anda maquiavelando, usando la prensa?… ¿o alguna prensa dejándose usar?…

Iris Zamora