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¿Qué pasó en Honduras?

Cristian Williams
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Un cuatro a cero tan claro como el que se vivió en el estadio Olímpico Metropolitano deja elementos de análisis muy claros para lo que resta de la hexagonal mundialista rumbo a Sudáfrica 2010.
LA REPUBLICA contactó a tres entrenadores, para que desde su óptica cuenten lo que consideran que sucedió la noche del miércoles en San Pedro Sula.
¿Qué pasó en Honduras?, fue el cuestionamiento directo. Geovanny Alfaro, mundialista como entrenador en Perú 2005 y Canadá 2007, señaló que fue un conjunto de factores que se confabularon.
“Es de esos días fatales que les pasan algunas veces a los equipos, en los que nada sale. Hubo deficiencias en el trabajo táctico y en lo colectivo a lo largo de todo el juego”, señaló Alfaro.
Para Geovanny, uno de los principales problemas fue que los rendimientos individuales estuvieron muy por debajo de lo que se esperaba, sin apuntar a nadie en específico y al grupo en general.
“También hubo fallos en el planteamiento, pero eso fue menos que el bajo rendimiento de los jugadores. En lo táctico fue muy mala la forma de marcar, estuvo muy débil en la marca y el equipo muy separado entre sus líneas, eso les facilitó el trabajo a los hondureños”, externó.
Haber amarrado más el juego y no plantearlo tan abierto y de tú a tú, es una de las cosas que Alfaro dice hubiese realizado diferente, apostando por cercar mejor a los catrachos.
El entrenador Juan Blanco, hoy al frente de Aserrí, fue muy crítico al considerar que lo que pasó fue que el planteamiento de Rodrigo Kenton fue timorato, dándole el control siempre a Honduras. “Más que respeto, tuvimos temor”.
Blanco lamenta que no fue hasta que cayó la segunda anotación que la tricolor se animó a salir del encierro, pero ya era tarde, porque en toda la primera parte no se hizo ni un solo remate a marco.
“También es claro que la línea de cuatro no sirve, nuestros defensas son demasiado lentos, solo se ven bien ante rivales débiles, pero contra los fuertes somos un desastre. El planteamiento no fue el adecuado, no tuvimos contención, no hubo recuperación y Celso tuvo una mala noche”, apuntó.
Finalmente, de acuerdo con el ex defensor y director técnico Javier Delgado lo que pasó fue que el partido se planifico para defenderse bien y tener contragolpes, pero la segunda parte nunca se vio.
“La presión local fue mucha, todo el peso lo tuvo la defensa, que lució muy descoordinada y fallando en conceptos básicos de marcación, pero también en el medio campo hubo una marca muy floja y los volantes de Honduras jugaron a su antojo”, dijo Delgado.
Al igual que los otros estrategas, asegura que las individualidades nunca se mostraron y eso le hizo mucha falta a la selección, que ante eso presentó un juego de defensa contra ataque.


Celebración catracha

Los medios hondureños celebraron la victoria ante Costa Rica y dieron todo tipo de calificativos al pobre cuadro tico que no tuvo ni pies ni cabeza.
Diario Diez tituló “Honduras bailó punta con los ticos”. La venganza es dulce y Honduras lo demostró al arrastrar 4-0 a Costa Rica en el estadio Olímpico y con ello nos colocamos en el segundo lugar de la eliminatoria.
La Prensa encabezó con “Honduras liquida a Costa Rica y es segundo”. Esta Honduras sí que provoca envidia. Hicimos llorar a los ticos y los humillamos.
El Heraldo no solo apuntó a la victoria, también reprochó al silbatero. “La Selección de Honduras borró a los ticos... y a “Chiquidrácula”.
Entonando los sonidos perfectos en la cancha del Olímpico, la orquesta de Reynaldo Rueda hizo desaparecer cualquier forma viviente de color rojo; y gritar gol era cuestión de minutos... apenas había que sortear a Marco Antonio Rodríguez, el hombre de negro de nacionalidad mexicana.


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