¿Qué es es el Síndrome del Impostor? Un enemigo silencioso en altos ejecutivos
Un estudio revela el ascenso del síndrome del impostor entre directores ejecutivos, conozca de qué se trata, cómo se manifiesta y cómo superarlo
La firma global de consultoría organizacional Korn Ferry publicó su informe sobre perspectivas de la fuerza laboral 2024. El mismo analiza las actitudes que influyen en los sentimientos y pensamientos de los empleados. Uno de los resultados muestra una falta de confianza entre los líderes de alto nivel, el 71 % de los directores ejecutivos en Estados Unidos manifiestan síntomas del Síndrome del Impostor en sus roles de trabajo.
LA REPÚBLICA, le consultó a Ximena Simoneau, psicóloga clínica de MediSmart, para conocer más a profundidad sobre qué es este tipo de fenómeno y cómo se puede presentar en ejecutivos.
“El Síndrome del Impostor es una experiencia psicológica en la que las personas sienten que no merecen su éxito, a pesar de evidencias claras de su competencia y logros. En el caso de los altos ejecutivos, se manifiesta a través de una constante duda de sus habilidades, el temor de ser "descubiertos" como un fraude, y una tendencia a atribuir sus éxitos a la suerte o a factores externos, en lugar de reconocer su propio mérito y esfuerzo”, explicó.
Entre sus principales causas en altos ejecutivos destacan tener expectativas personales y sociales muy elevadas, un fuerte perfeccionismo, una cultura empresarial extremadamente competitiva, la falta de mentores o modelos a seguir y experiencias de crítica o falta de reconocimiento, puede contribuir al crecimiento de este sentimiento.
Los datos revelan que los empleados de todos los niveles y salarios lidian con dudas en el trabajo, pero los directivos, incluyendo directores ejecutivos con un 71% y otros altos ejecutivos con un porcentaje de 65, son más propensos a mostrar signos de este comparado con los profesionales en etapa temprana con un 33%.
Para Simoneau, aspectos como la presión y el ritmo de trabajo pueden contribuir al desarrollo de este síndrome. Además de sus consecuencias tanto personales como laborales.
“El ritmo de trabajo intenso y la constante presión a la que se enfrentan los altos ejecutivos pueden potenciar los sentimientos de insuficiencia y ansiedad. La necesidad de tomar decisiones críticas bajo evaluación continua puede aumentar la autocrítica y el miedo al fracaso. Además, la falta de tiempo para la reflexión personal y el autocuidado puede agravar estos sentimientos. Puede tener un impacto negativo significativo tanto en el desempeño profesional como en la vida personal de un CEO o alto ejecutivo. Profesionalmente, puede llevar a la toma de decisiones excesivamente conservadoras, la evitación de nuevas oportunidades, y dificultades para delegar tareas. Personalmente, puede causar altos niveles de estrés, ansiedad, y agotamiento emocional, afectando la calidad de vida y las relaciones interpersonales”, mencionó.
La diferencia principal entre este síndrome y la autocrítica constructiva según la entrevistada: “Radica en la naturaleza y el impacto de las críticas. La autocrítica constructiva es una evaluación realista y equilibrada de las propias habilidades y desempeño, orientada hacia el crecimiento y la mejora personal. El Síndrome del Impostor, en cambio, es una autocrítica irracional y negativa que distorsiona la percepción de los logros propios y genera inseguridad y ansiedad persistentes”.
Lea más: Un 83% de la fuerza laboral de la región sufre de estrés y agotamiento
Los altos ejecutivos pueden utilizar varias estrategias para superar el Síndrome del Impostor, cómo:
Algunas de las formas en que las empresas pueden ayudar a sus líderes a contrarrestar este tipo de fenómeno son: promoviendo una cultura de reconocimiento y apoyo, ofreciendo programas de mentoría, proporcionando acceso a coaching y servicios de salud mental, fomentando un ambiente donde se valore el esfuerzo y el aprendizaje tanto como los resultados. Además, pueden realizar talleres y formaciones sobre el Síndrome del Impostor y sus efectos para aumentar la conciencia y la comprensión en toda la organización.