Federico Malavassi

Federico Malavassi

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Jueves 30 Abril, 2015

Primero de mayo

Este primero de mayo, la elección del Directorio de la Asamblea Legislativa revestirá un especial carácter. El partido oficialista (PAC) se halla en una verdadera encrucijada que va revelando su verdadera naturaleza: el fundador indiscutible del Partido, Solís Fallas, se propone para encabezar el Directorio; el Presidente actual (Mora), contradictorio actor que ha sido trapeado y condenado por la Sala Constitucional (por violentar el principio democrático y la libertad de expresión) pretende continuar, y un par de compañeras de fracción se ofrecen para compensar los entuertos.
El partido con más diputados, el PLN, se hace un lado y, renegando de su animoso pasado, ofrece sus votos a quien quiera tomar el protagonismo. ¡Qué falta de vocación, qué grave complejo de culpa y que naturaleza de avestruz más evidente! Por supuesto que no son los mismos que cuando don José Joaquín Trejos ganó las elecciones presidenciales alardeaban que gobernarían desde el Congreso. En cambio, sí son parecidos a quienes cedieron ante Unidad (2002-2006) para que, en violación a las promesas de campaña, Pacheco les impulsara el paquete fiscal.
El FA quiere que el PAC prosiga: es claro que quieren impulsar la complicada agenda común, pero sin pintarse de los fracasos y torpezas. Rapidito corrieron a ofrecer los votos a Casa Presidencial.
Unidad y Libertario sí quieren, pero no parecen tener suficiente. Algunos de los individuales se apuntan al que gane. Ya sabemos que alguno de ellos negocia hasta el asiento en la Comisión de Hacendarios. El expresidente Redondo y Otto Guevara, en cambio y en una vocación inequívoca, se postulan para presidir el Congreso. ¿Podrán conjuntar suficientes votos?
¿Qué pasará? Es obvio que el PLN, el FA, algunos individuales y otros que no son leales a sus fracciones quieren dársela al PAC. Paradójicamente, Solís Fallas no quiere ser parte de este festín de negociaciones e intercambios. Aun así, el PAC cuenta con una enclenque mayoría. El asunto es quién y con quién. La historia podrá juzgar las alianzas y el botín. Por eso Solís Fallas ha perfilado una candidatura distinta e inaceptable para el PAC, no quiere estar en esas negociaciones y distribuciones y busca distancia para denunciarlas. Exactamente por la misma razón Morales Zapata, en tiempo prestado por diputado del FA, ataca por adelantado al diputado Solís y enloda su reputación.
Para el observador es evidente que el PLN tiene miedo de asomar la cabeza, apuesta por el olvido de su gestión y el desgaste del PAC (aún vive el susto de la pasada campaña). Otros, en cambio, aspiran a las negociaciones con el Ejecutivo, a las cosillas de palacio, al impulso del estatismo y a juntarse con el oficialismo, que tampoco es muy vigoroso y unívoco.
El ministro electo mueve fichas, el presidente Solís dice que no se mete y ya sabemos qué papel juegan los demás actores. No es una apuesta muy difícil, salvo que algunos partidos retomen su dignidad y vocación. ¿Lo harán?

Federico Malavassi