Primeras tareas pendientes que deberá resolver Ismael Rescalvo en Alajuelense
El estratega español asumirá una plantilla golpeada por lesiones, dudas ofensivas y decisiones clave sobre varias figuras del plantel
La llegada del español Ismael Rescalvo al banquillo de Liga Deportiva Alajuelense marca el inicio de una nueva etapa para el conjunto rojinegro, pero también abre una lista de asuntos urgentes que el nuevo entrenador deberá atender para definir el rumbo deportivo del club de cara al próximo torneo.
El atacante costarricense finalizó contrato con Alajuelense tras concluir el Clausura 2026 y su continuidad sigue en duda.
El gerente deportivo manudo, Carlos Vela, ya había señalado que no existían negociaciones activas, aunque dejó claro que la decisión final dependería del nuevo técnico.
Consultado sobre el tema, Rescalvo indicó que conversará con el jugador para encontrar “lo mejor para ambas partes”.
Campbell cerró el último semestre con un gol y dos asistencias, cifras que estuvieron lejos de las expectativas generadas con su fichaje.
Otro desafío inmediato será atender la crisis de lesiones que ha golpeado con fuerza a la plantilla, especialmente en defensa.
Futbolistas como Santiago Van der Putten y Guillermo Villalobos sufrieron ruptura completa del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha, lesiones que los mantendrán varios meses fuera de competencia.
A ellos se suma el lateral de 17 años Isaac Badilla, quien padece una ruptura completa del ligamento de Lisfranc en el empeine del pie, una baja que debilita aún más el sector defensivo.
Además, el mediocampista Malcom Pilone, fichado recientemente desde Municipal Liberia, también quedó fuera tras sufrir una ruptura completa del ligamento cruzado anterior, acompañada de compromiso meniscal y del ligamento colateral medial.
Este panorama obligará a Rescalvo a tomar decisiones rápidas: apostar por jugadores de cantera, adaptar piezas del actual plantel o solicitar nuevos refuerzos.
El tercer gran reto estará en ofensiva. Durante el Clausura 2026, Alajuelense reforzó su ataque con Ángel Zaldívar, Kenneth Vargas y José Alvarado, pero el rendimiento colectivo quedó por debajo de lo esperado.
Zaldívar y Vargas registraron cuatro goles cada uno, mientras que Alvarado apenas anotó una vez en 11 partidos.
Otros nombres como Anthony Hernández (1), Creichel Pérez (2) y Jeison Lucumí (1) sumaron entre todos apenas cuatro anotaciones.
El peso ofensivo recayó principalmente en Ronaldo Cisneros, quien terminó como principal referente goleador del equipo con nueve tantos, aunque con poco acompañamiento en ataque.
Con estas tareas pendientes, Ismael Rescalvo inicia su gestión con la responsabilidad de reconstruir un plantel competitivo y encontrar rápidamente la mejor versión de un Alajuelense que mantiene intacta su obligación de pelear por títulos.