Natiuska  Traña

Natiuska Traña

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Miércoles 27 Junio, 2018

PRIDE

Si el que se sienta a la par suya no toma café, toma té; el otro toma café con leche condensada, la otra se lo toma negro y usted se pide un cappuccino, ¿en qué afecta eso su taza de café?

El domingo es la marcha de la Diversidad y muchos costarricense que apoyamos a la población LGTBIQ participaremos en esta actividad, pues muchos amigos y familiares finalmente tienen el apoyo para decir quiénes son a viva voz, reclamar su igualdad de derechos y dejar de avergonzarse u ocultarse por ser quienes son.

En meses pasados, los medios de comunicación y la sociedad civil en general han generado un escándalo gigantesco en torno al asunto donde no lo hay. Ya pasaron por esto los negros con la esclavitud, las mujeres cuando no podíamos votar y ahora les toca a los “LGTBIQ” porque no pueden mantener una unión civil, con la cual puedan heredar y compartir, bienes, servicios de salud en igualdad de condiciones tal como los heterosexuales.

Primero que todo, no creo que a usted le sea ajeno que existen múltiples familias que no son el maravilloso ideal, la relación de PAPÁ Y MAMÁ, el matrimonio feliz y perfecto que nos enseñó la religión católica o la religión que profesen (creo que en todas las religiones hay algo así, aunque me refiero a la católica porque es la ÚNICA que hace valedera la UNIÓN entre dos personas en la vía legal, las otras no, son solo ritos, en fin, este es otro tema, que no acabaríamos de comentar). He conocido familias donde solo está mamá y lleva toda la carga, otras donde está una abuela y una tía, otras donde la familia son los primos, otras donde solo es el papá, entonces, ¿será que todas estas personas que crecieron con esos núcleos familiares carecen de los valores, amor, posibilidades y crecimiento al de una persona que creció con el núcleo familiar ideal?

Señoras y señores, este asunto no es nuevo, las familias no son lo que una sociedad espera que sean, ¿qué les van a decir a los niños y niñas, cuyos padres no tienen el matrimonio perfecto, a los que alguno de los padres se les murió o los que tienen ambos padres ausentes? ¿Que, qué pena, pero que la compasión hacia los niños y niñas como ellos no aplica y que su futuro será desastroso? Por favor… ¿Dónde están el amor y la tolerancia, la humanidad y los valores que defienden los que tanto se oponen? 

Barack Obama es hijo de padre ausente según el perfil de la familia convencional, debería ser una persona desubicada, probablemente un indigente, drogadicto, bueno para nada y con una identidad sexual masculina no definida. Pero en la realidad, estas nociones, se quedaron cortas con el perfil del expresidente de los Estados Unidos.

Asimismo, es bueno recordar que los tan “satanizados LGTBIQ” son hijos de MAMÁ y PAPÁ, heterosexuales y criados bajo los parámetros sociales o religiosos, como se le quiera ver y muchos son hermanos, tíos, primos, amigos… Son personas con derechos y esto es lo que se debe tutelar. Estamos en el siglo XXI y se supone que ya los tabúes rotos por la sociedad del conocimiento, deben generar mayor tolerancia.

Con esta columna no quiero entrar en discusión con el concepto de “matrimonio igualitario” y su lado religioso, si no con la necesidad absoluta de regular y de garantizar los derechos de este sector de nuestra sociedad. En Costa Rica, no se ha tomado con la seriedad que amerita (casi como todo lo que pasa en el país) y se debe acabar con esa posición donde una mayoría tome las decisiones sobre cómo una minoría decide vivir su vida.

Es hora de que pasemos esa página de ignorancia y brindemos una solución que elimine estos problemas jurídicos, en pro de una sociedad más tolerante y en personas que predicando el amor de Dios, tengamos amor por los demás.

A veces lo que falta es un poco de información.