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Martes, 20 de noviembre de 2018



COLUMNISTAS


P.H. Reventazón

Alvaro Madrigal [email protected] | Jueves 17 octubre, 2013


Recuérdense los intereses creados para socavar las potestades del ICE y los tiempos en que el Banco Mundial cerró su cartera a los préstamos para energía eléctrica


De cal y de arena

P.H. Reventazón

Impresionante. Las dimensiones del Proyecto Hidroeléctrico Reventazón realmente impactan y confirman la razón de la buena reputación del Instituto Costarricense de Electricidad. Sembrado en la garganta del río Reventazón, en la vecindad del distrito Florida de Siquirres, ahí un “hormiguero” humano y de máquinas trabaja afanosamente para entregar a fines de 2016 lo que será la estación generadora más grande (305 MW de potencia instalada, para un 40% de la energía que consumimos), la más grande obra ingenieril del ICE y la mayor inversión exigida ($1.440 millones).
Completará el quinteto de proyectos de generación eléctrica que aprovechan aguas del Reventazón, retenidas en un lago de 7 Km2 por una represa de enrocado con revestimiento de concreto.
Ahí todo es a lo grande: presa, túnel de conducción, casa de máquinas, tanque de oscilación, estación y líneas. También la entrega con que los profesionales y los obreros asumen el compromiso de darle a Costa Rica esta planta para testimoniar que el ICE sí puede y que todo lo que requiere es que se le deje trabajar.
No ha sido fácil llegar hasta el 62% de avance actual pues ha tenido que superar muchos requerimientos y también no pocos obstáculos de sospechoso origen.
Recuérdense los intereses creados para socavar las potestades del Instituto y los tiempos en que el Banco Mundial cerró su cartera a los préstamos para energía eléctrica cuando su prédica de que este rubro implicaba un gasto, no una inversión, encontraba funesto eco en nuestro gobierno.
Irrumpe en estos días una extendida protesta por el alto precio de la electricidad, originado en una fuerte dependencia de los combustibles fósiles para aportar lo que un adverso clima ha limitado hacer desde fuentes hídricas. Son los caros diesel o búnker para cubrir el bache causado por el rezago en el cumplimiento de los programas de desarrollo de largo plazo que responsablemente acuña el ICE, sin faltar los manipuleos tarifarios de ARESEP que retardan los reajustes.
Ante la encrucijada, el país apura el paso para agregar 22 proyectos de generación hídrica en marcha en el curso de los próximos cuatro años, con lo que el cuadro de abastos energéticos y de costeo tarifario variará radicalmente.
Todo es cuestión de dejar trabajar al ICE sin ataduras —dijo en entrevista el Ing. Jorge Ml. Dengo, su padre fundador— y “en manos de personas muy calificadas, no de músicos”. Como evidenciaron los ejemplos de coraje y capacidad en La Garita, Río Macho, Cachí, Arenal, Angostura… Cuando se ataron sus pies y manos por efecto de los influyentes neoliberales asentados en el gobierno y el país cayó en la crisis energética por la merma de la generación de las plantas a filo de agua (las de empresarios privados), no hubo más expediente que acudir a la generación térmica para evitar las interrupciones, de onerosos y riesgosos efectos sobre el costo de vida y el aparato productor del país.
Lo que viene asegura una perspectiva distinta, que también permitirá al ICE preservar el carácter solidario del servicio que presta en el 99% del territorio.

Álvaro Madrigal