Pesca Verde
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Jorge, es un ejemplo del cambio cultural en los hábitos de pesca costarricenses, adaptado, ahora, a los esfuerzos por la conservación de nuestros recursos marinos.

La cultura de la pesca está cambiando y como consecuencia, las exigencias del consumidor en gastronomía también. Esto, en armonía con la naturaleza, de acuerdo a un esfuerzo de la sociedad mundial por conservar el planeta.

Por ejemplo, hoy, antes de degustar un exquisito fruto del mar, valdría la pena preguntarse: ¿cómo habrá llegado a este plato?

Año 1405, Inglaterra. Dos mil personas, de los condados de Kent y Essex, inician una revolución cuando las autoridades les decomisan las redes de arrastre a los pescadores que se hallaban en el río Támesis.

Desde entonces, las autoridades inglesas calificaban la pesca de arrastre como uno de los métodos más invasivos, por estar en contacto con el fondo marino, destruyendo algas y otros organismos indiscriminadamente; se trata de un crisol contra el ecosistema.

Como la historia no siempre es aprendida y mucho menos sus lecciones, desde el siglo anterior, se permitió este método de pesca en nuestro país, hoy prohibido.

Son los capitanes puntarenenses Johnny Aguilar y Freddy Zamora quienes ponen a Costa Rica en el camino de una cultura de pesca “verde”. Ambos, con amplia experiencia internacional a cargo de grandes buques comerciales pesqueros, introducen en el país un arte desconocido, para sustituir la pesca de arrastre, la que ha sido una irresponsabilidad ambiental por parte de sus practicantes y autoridades, muchos por ignorancia, otros por conveniencia.

Es el Instituto Nacional de Aprendizaje, INA, el que acoge la propuesta de los capitanes, impulsando la práctica y enseñanza de la “pesca responsable”, a través del “Núcleo Náutico Pesquero” de la Institución, hoy dirigido por Marco Acosta.

Admirable el hecho de desplazarse a cualquier rincón del país para instruir a los pescadores en este arte de responsabilidad con el medio ambiente, “si no hay sede del INA, nos reunimos en una iglesia, un salón comunal o al aire libre a dar clases sobre la pesca responsable”, comenta Acosta.

Este “arte” es la homogeneización y fomento de prácticas sostenibles y estandarizadas en la pesca deportiva y turística. La misma le ha permitido a Jorge, uno de los beneficiados del programa, poder seguir con el negocio de la pesca, mantener a su familia, adaptado ahora, a los esfuerzos por la conservación de los recursos marinos.

Encomiable labor celebrada cada año a través del “Torneo de Pesca Responsable” que se lleva a cabo por segundo año consecutivo en el puerto de Puntarenas.

Minor Rodríguez, Presidente Ejecutivo del INA, considera llevar el festejo a diferentes puertos y zonas pesqueras del país: Quepos, Golfito, Limón, y otros. El país enfrenta una situación pesquera insostenible con cientos de familias en riesgo económico, porque dependen de la pesca y los periodos de veda, durante los cuales el INA da una indemnización a los pescadores responsables.

La pesca deportiva responsable podría ser una solución a esta crisis, y don Jorge es ejemplo de ello, por generar empleos y maximizar la producción acuícola, protegiendo los ecosistemas marinos  y por ende, la supervivencia no solo de la especie marina, sino del ser humano como consecuencia.

Desde 1996, el investigador Randall Arauz advertía que la pesca de arrastre producía la captura accidental de 20 mil tortugas en Costa Rica y más de 60 mil en Centroamérica, cuya mortalidad es superior al 50%.

En la pesca responsable se utiliza la cuerda de mano y se permite pescar únicamente especies que hayan alcanzado la madurez sexual, es decir, que ya se hayan reproducido.

Si se pesca un pez pargo, corvina, róbalo que mida menos de 35 cm deberá ser devuelto al mar de inmediato, pues esa longitud indica que no se ha reproducido.

Si los ingleses no hubieran cambiado sus prácticas de pesca en el Támesis, hoy, probablemente su capital carecería de agua, pues este río es la principal fuente del líquido en Londres.

Carmen Juncos

Ricardo Sossa

 

Editores jefes de Candilejas

 

Fuentes: Proyecto de restauración de tortugas marinas, Randall Arauz (Earth Island Institute, 1996); Pesca responsable, Roxy Raymundo; The Fish Trades Gazette y otros (1921); Fundación Marvina; AMCHAM; www.fao.org; INA.

 

Fotos: Cortesía de Adrián Gutiérrez y Lorena Sibaja (INA) y Shutterstock

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