¿Patrocinio de bebidas alcohólicas como opción para financiar a la Sele 2030?
En casi todo el mundo, estos patrocinios son la norma… ¿por qué en Costa Rica no?
¿Generar recursos para la Sele de cara al 2030 con el patrocinio de las bebidas alcohólicas, sobre todo la cerveza?
Respaldar económicamente a los jugadores, contar con mejores instalaciones y contratar a los mejores entrenadores forman parte de las necesidades que hoy siguen sin una fuente de financiamiento clara.
Hoy, Costa Rica evita este tipo de alianzas por una mezcla de restricciones legales, preocupaciones de imagen y una discusión pública que nunca termina de arrancar. Pero mientras tanto, el resto del mundo juega con otras reglas.
En el fútbol global, el patrocinio de bebidas alcohólicas es parte del engranaje financiero que sostiene selecciones, ligas y torneos. La misma FIFA firma con Budweiser y Michelob para los mundiales. Y las marcas de licores como Don Julio, Johnnie Walker o Smirnoff aparecen en vallas, transmisiones y activaciones oficiales sin mayor polémica.
La comparación se vuelve más llamativa cuando uno ve quiénes lo permiten: excepto Francia, todos los países que han ganado un Mundial en los últimos 30 años —Argentina, Alemania, Brasil, España e Italia— autorizan patrocinios de cerveza o licores en distintas capas de su fútbol.
No porque “dependan” del alcohol, sino porque entienden que la industria mueve millones y puede inyectar recursos que de otro modo no existen.
Mientras ellos discuten cómo maximizar ingresos, nosotros discutimos si siquiera vale la pena hablar del tema. Y esa es precisamente la pregunta que queda en el aire:
¿Queremos que la Sele llegue al 2030 con presupuesto competitivo? ¿Queremos infraestructura de primer nivel, un proceso serio y opciones reales de crecimiento? Si la respuesta es sí, entonces toca revisar todas las fuentes posibles de financiamiento, incluidas las que hoy se consideran “incómodas".
Vos, ¿qué opinás? ¿Es hora de abrir esta conversación con números sobre la mesa y menos tabúes?