Paralizados cobros por licor a restaurantes
La Sala IV admitió que la medida es transitoria, a la espera de una ley que pueda establecer parámetros más justos, dijo Randall Marín, asesor legal de UNGL. Gerson Vargas/La República
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Hay que cambiar reglas, otra vez, en cada cantón

Paralizados cobros por licor a restaurantes

Medida no afecta a bares y licoreras

Un nuevo cambio en los reglamentos municipales dará un respiro a los restaurantes y negocios turísticos que se dedican a la venta de licor, ya que los cobros por patentes quedarán momentáneamente congelados.

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La medida sin embargo no afecta a los bares y licoreras, que sí seguirán pagando como hasta ahora.
Una orden de la Sala IV de hace dos semanas varió la forma en que se deben cobrar las licencias de licor, a restaurantes y negocios turísticos, al menos mientras no exista una nueva legislación al respecto.
Para poner en práctica estas variaciones ordenadas por los magistrados es necesario que los municipios cambien sus reglamentos, lo cual puede tardar entre semanas y meses en algunos casos.
Mientras no lo hagan, no deberán cobrarles por vender licor.
“El siguiente paso es modificar su reglamento en lo relacionado a definir el cobro, es necesario que lo hagan y para ello recibirán asesoría”, dijo Randall Marín, asesor legal de la Unión Nacional de Gobiernos Locales (UNGL).
Por el momento más de un año después de que la nueva Ley de Licores entrara en vigencia, solo 52 gobiernos locales cuentan con un reglamento.
Todos ellos deberán cambiarlo para aplicar las nuevas reglas impuestas por la Sala IV.
Las nuevas disposiciones indican que el negocio con la patente pagará de acuerdo con la zona geográfica donde se encuentre.
Aquellos comercios en las cabeceras de provincia pagan el monto total, si están en la cabecera de cantón pagan la mitad, y solo un 25% del total aquellos que están en las zonas restantes, indicó el fallo de la Sala IV.
El monto total será definido por cada municipalidad de acuerdo con la Ley de Licores.
La ley establece cinco categorías que dividen a aquellos negocios que venden licor como actividad principal de los que lo ofrecen como actividad secundaria.
En la mayoría de las categorías se estableció un monto mínimo y otro máximo que los negocios deberían pagar según lo definiera cada municipio.
Sin embargo, en la sección de restaurantes y espacios turísticos no se siguieron los mismos lineamientos y se estableció un monto único. Por ello, la Sala IV dispuso que cada municipalidad debería determinar un monto mínimo y no deberían ejecutar el cobro a esos comercios hasta que no se haga el cambio en el reglamento, explicó Marín.
El IFAM y la UNGL ya se preparan para instruir a los gobiernos locales sobre los nuevos alcances del cobro de licencias de licor que dispone la ley.
Mientras llegan los cambios los negocios tendrán un respiro de varios meses para que todas las municipalidades se adapten a la nueva disposición, confirmó Manuel Burgos, presidente de Cámara de Restaurantes y Afines.
Las municipalidades ya fueron notificadas sobre los cambios mediante varios comunicados, pero al ser un fallo reciente el proceso de modificar los reglamentos apenas inicia en la mayoría de municipios.
Por ejemplo, en el caso de Belén ya fueron notificados y aseguran que desde la semana pasada iniciaron el cambio en el reglamento.
“Estamos cobrando a los patentados ya el trimestre que les corresponde, en la municipalidad ya se le había dado otra clasificación de acuerdo con las ventas que presentaban en los estados de cuenta”, explicó Horacio Alvarado, alcalde de Belén.

María Fernanda Cisneros
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