Mónica Araya

Mónica Araya

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Martes 22 Noviembre, 2011


¡Para valientes!

II parte

Primero quiero agradecer a quienes me han escrito contándome su experiencia al tomar la decisión de incorporarse al mundo empresarial. Sé que es difícil, es de valientes.
También quiero agradecer a los pocos que en el sector público tienen conciencia del aporte e importancia que tiene la empresa privada y aún más hoy en día un joven que ya en el colegio o universidad está pensando en llegar a ser empresario. Necesitamos más de ustedes al frente del servicio público. Porque es claro que nuestro diario vivir se cruza constantemente con el que hacer del sector público. Hoy los retos más importantes de la competitividad país, según el último reporte del “Doing Business” , están en la burocracia o exceso de trámites y en la infraestructura”. No en la innovación o el recurso humano. En el sector público y no en el sector privado.
Quiero compartir con ustedes algunas frases traducidas al español de un discurso que dio el presidente Obama en marzo de este año en una recepción en la Casa Blanca: “El presente de nuestra recuperación y la prosperidad del futuro, dependen del éxito de las pequeñas empresas y de los emprendedores de América… las pequeñas empresas son las responsables de la mitad de los empleos del sector privado y del 70% de los nuevos puestos generados en los últimos diez años. El presidente Obama también se refirió a las pequeñas empresas no solo como generadoras de empleo, sino como el corazón del sueño americano; después de todo, hay negocios que han nacido en reuniones familiares en la mesa de la cocina. Nacen cuando un trabajador toma la oportunidad de ser su propio jefe. Las pequeñas empresas nacen cuando un inventor de medio tiempo se convierte en un empresario de tiempo completo, o cuando alguien ve un producto que puede ser mejorado o un servicio más eficiente; entonces piensan: bueno, por qué no lo hago yo, voy a intentarlo, voy a tomar la oportunidad”.
Cómo hacemos para que ese pensamiento sea compartido por más costarricenses, sin importar el sector, pero aún más crítico es ponerlo en ejercicio y no dejarlo en la mente. Esto no solo para los funcionarios públicos, sino para los mismos políticos. Al fin y al cabo ¿no es empleo lo que andamos buscando mejorar todos? ¿No es esta la base para reducir la pobreza y reactivar la economía?
Hemos visto políticos de carrera y empresarios que terminan siendo políticos. En ambos casos tenemos ejemplos de éxito y fracaso al frente del servicio público. Pero desgraciadamente muchos más fracasos; de lo contrario no estaría su imagen tan deteriorada. ¿Cierto? O el índice de confianza del sector privado no estaría tan bajo a estas alturas del año.
Un ejemplo es la nueva reforma fiscal. Pide más del sector privado y del pueblo costarricense sin asegurar una mejora del servicio y mucho menos del gasto. Solo espero que por el bien de todos la cuerda no se reviente por el hilo más delgado, como suele suceder y como se puede observar en las protestas mundiales de los “indignados”. Esto es un mal común, que de una u otra manera hay que combatir. La única forma es cambiar nuestra forma de pensar y empezar a actuar.

Mónica Araya
Presidente CADEXCO