Nuria Marín

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Lunes 21 Septiembre, 2009


Creciendo [email protected]
Panamá el clic de las oportunidades

En 1999 el profesor en la Escuela de Educación, Comunicación y Lenguaje de la Universidad de Newcastle ancló una computadora de resistentes materiales y simple diseño en una especie de quiosco creado en una pared en un barrio muy pobre en Kaljaki, Nueva Delhi.
El proyecto, que sería luego conocido como “El Agujero en la Pared”, tenía por objeto demostrar cómo los niños podrían aprender de las computadoras con mucha facilidad sin ningún entrenamiento formal. A este proceso el mismo Sugata lo denominó como la Educación Mínimamente Invasiva.
Con la sencilla invitación, “oprime los botones,” niños de entre seis y 14 años fueron cautivados por su natural curiosidad frente a las misteriosas imágenes. Bastaban pocos minutos para que descubrieran como el tocar ciertos botones les permitía movilizarse e ingresar en el desconocido mundo que ofrecía Internet.
En los últimos años la experiencia se ha repetido en centenas de oportunidades, lo cual ha permitido que miles de niños de barrios urbano-marginales de la India tengan acceso y aprendan a partir de una simple computadora localizada en sitios de fácil acceso desde el Himalaya hasta la ciudad de Bombay.
Este proyecto me vino a la mente con motivo de la histórica decisión del recién electo gobierno de Panamá de dotar de Internet gratis a los panameños a través de una señal abierta y con tecnología inalámbrica, a partir de octubre próximo.
Con un costo de $25,5 millones, el Gobierno espera que la red empiece a funcionar el 10 de octubre en diez ciudades y 200 puntos de acceso para beneficiar a 1,5 millones de panameños en una primera fase.
Cuando esté en pleno funcionamiento será accesible a 2,3 millones de los alrededor de 3,3 millones de panameños. Entre los puntos de conexión están escuelas, centros de salud, parques y sitios de interés turístico, bibliotecas, centros deportivos, estaciones de bomberos, la policía, hospitales y entidades de formación y capacitación educativa gubernamentales.
El proyecto no riñe con la empresa privada porque está orientado a brindar acceso básico a Internet en el ámbito nacional pero no a altas velocidades, con un límite de velocidad de 256 Kbps en su primera fase y la posibilidad de crecer a 512 Kbps.
Por lo demás, es muy probable que al ampliarse la base de acceso a los servicios de Internet, la demanda aumentará por mejores y mayores servicios como una mayor velocidad, y esto de alguna manera incentivará a que la empresa privada ofrezca el servicio a precios más competitivos.
Sin lugar de dudas el gobierno de Panamá ha tomado una valiente e histórica decisión que ampliará no solo el horizonte educativo de la población sino que mejorará potencialmente la competitividad del hermano país.