Obama propone una agenda social ambiciosa y fin de embargo a Cuba
Enviar

Obama propone una agenda social ambiciosa y fin de embargo a Cuba

Una ambiciosa agenda para la recta final de su mandato, con medidas sociales de difícil encaje en un Congreso republicano que se suman a la petición de poner fin al embargo a Cuba, y la continuidad de una lucha antiterrorista apoyada en los drones, es parte de la propuesta que hizo ayer Barack Obama, presidente de EE.UU.
En su sexto discurso anual sobre el Estado de la Unión ante el Congreso, pronunciado por primera vez en su presidencia en un Capitolio con mayoría republicana en ambas cámaras, Obama pidió una "mejor política", con debates sustanciales y concesiones, a unos legisladores que recibieron sus ideas con escepticismo.
El centro de su discurso fue la clase media, y especialmente aquellos que aún no sienten los efectos de una recuperación económica que ha permitido al país "pasar página" de la recesión de 2008 "con más libertad para escribir" su propio futuro "que ningún otro país en la Tierra", según Obama.
Dos de las medidas que más animadversión han generado entre los republicanos, sus acciones ejecutivas en materia de inmigración y la apertura a Cuba, cobraron también protagonismo en un discurso que duró una hora y donde no faltaron alusiones a Guantánamo e Irán.
"Nuestro cambio en la política hacia Cuba tiene el potencial de acabar con un legado de desconfianza en nuestro continente", defendió Obama.
"Este año, el Congreso debería empezar el trabajo de acabar con el embargo", afirmó el mandatario, un día antes de que llegue a Cuba la delegación estadounidense de más alto rango que visita la isla en décadas, para continuar el proceso de normalización de relaciones.
El mandatario pidió una reforma que confirme a EEUU como "nación de inmigrantes", algo que lleva haciendo sin éxito durante todo su mandato, y prometió que vetará cualquier intento de revocar la acción ejecutiva que permitió retrasar la deportación de unos 5 millones de indocumentados, así como su ley de salud.
Dos semanas después de los ataques que dejaron 17 muertos en Francia, Obama prometió seguir "persiguiendo" el terrorismo que afecta "desde una escuela en Pakistán hasta las calles de París".
Al mismo tiempo, insistió en que "no desistirá" hasta cumplir su promesa de cerrar el penal de Guantánamo (Cuba), donde aún quedan 122 detenidos.
También pidió garantizar que "ningún país, ningún pirata" pueda apagar las redes de su país o robar sus secretos, con la aprobación de una ley que afronte los ciberataques como el sufrido en diciembre por Sony, atribuido por Estados Unidos a Corea del Norte.
En el plano económico, Obama pidió apoyo para aprobar los tratados comerciales pendientes y no permitir que China "escriba las normas" en Asia, la región de mayor crecimiento económico del mundo.
En lo interno, pidió que el Congreso apruebe un aumento de los impuestos y tasas a los más ricos y las grandes entidades financieras para recortar los tributos a la clase media.
Solicitó, además, que el Congreso garantice una baja por enfermedad pagada de siete días al año y permita hacer gratuitos los dos primeros años de la educación superior pública en los llamados "community colleges", propuestas acogidas con escepticismo en una mayoría republicana poco dispuesta a facilitarle las cosas.

EFE

Ver comentarios