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Nunca viviré del deporte

Segura dice amar la marcha, pero más su trabajo de ebanista

Luis Rojas
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Allan Segura cuenta las horas que le separan de tomar la salida en la prueba de los 20 kilómetros marcha, en la Olimpiada de Pekín. Dentro de él, se mezclan una serie de sentimientos con respecto a ese momento, pero a diferencia de otros atletas que sueñan con un logro espectacular que los saque del anonimato deportivo y los lance al estrellato, Allan piensa diferente.
Este joven ebanista que trabaja para la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) piensa competir, regresar y continuar con su vida normal y tiene en su mente que siempre trabajará para pagarse el deporte y no servirse de él.
“Ahora que hice la marca he recibido más apoyo emocional de mucha gente y un poco más de ayuda económica de entes estatales y de la empresa privada, pero en realidad yo no quiero ser un vividor del deporte. Antes de hacer la marca en Rusia tuve tres intentos fallidos y nadie se dio cuenta de eso; luego sí me hice un poco más conocido pero yo soy carpintero y ebanista y amo eso tanto como el mismo deporte”.
Segura se inició en la marcha hace 11 años, un 9 de mayo de 1996 y cuenta que cuando empezó a madrugar sus padres no lo tomaban muy en serio, creyendo que aquello era un capricho de unos días.
“Mi madre (Fidelia Medina) fue la que pronto se dio cuenta de que el asunto iba en serio, máxime que ella se despertaba cuando yo salía a entrenarme a las 3 a.m. y hasta se quedaba pensando en que a esas horas en la calle a uno le podía pasar algo”.
Y es que Segura debía hacerlo así. Porque tenía que regresar a casa para alistarse e ir a trabajar a partir de las 7 a.m. y hasta las 4 p.m. y luego regresar al entrenamiento. Ahora, para Allan eso más que un sacrificio es una parte de su vida que no puede dejar de lado y mientras se prepara para esa cita que añora cualquier deportista, se toma sus ratos para pensar en cómo será ese día.
“La hora cero, sí, la veo venir y me siento tranquilo. Cada día que amanece me siento mejor y espero llegar así a la competencia. Ese día quiero sentirme con buen ánimo, buena fuerza, sentirme con Dios, que mi cuerpo llegue a esa fecha en perfecta armonía y que todos esos factores positivos coincidan en un buen resultado; no hay que prometer lugares sino esfuerzo.
Segura, quien competirá el 16 de agosto a las 9 a.m. hora en China, o sea el 15 de agosto a las 7 p.m. hora nacional, dice que no se imagina
cómo será la olimpiada, pero confesó que hay veces cuando cierra un entrenamiento o una competencia, su mente lo hace imaginar un cierre de olimpiada en una buena posición.
La competencia en la que estará Allan saldrá del estadio Olímpico y consistirá en un circuito en la carretera de diez vueltas de dos kilómetros finalizando en el mismo reducto.
“Mi meta es ubicarme adelante y hacerlo bien y soportar hasta donde pueda”, manifestó el atleta quien dijo que en esta disciplina no se trata solo de esfuerzo y estrategia sino que tiene mucho que ver la técnica.
“Si tengo fuerza y velocidad, pero no tengo técnica, de nada me sirve; tampoco a la inversa, pero lo ideal es el equilibrio de todo. Por querer ganar te pueden eliminar si cometes faltas; tres y estás fuera”, señaló el atleta, indicando que las más comunes son “flotar” (cuando no tocan el suelo) o doblar la rodilla.
“Hay veces estas competencias son injustas, porque para un juez vas mal y para otro no, pero lo cierto es que uno puede tener un estilo feo, pero si técnicamente camina bien, vas sobre ruedas, pero si tu estilo es bonito, per
o técnicamente caminas mal, estás perdido”.
Segura viajará con la delegación tica que parte el 2 de agosto, ya que fue elegido para portar la bandera nacional durante el desfile, lo que considera como una motivación extra. Eso también le permitirá mantenerse entrenando en China durante los 14 días antes de la competencia.
El atleta es entrenado por Juan Villalobos, un técnico que tiene su misma edad, y al que Allan no puede pagarle el salario que dice, se merece, pero Villalobos al igual que Segura sueña con la Olimpiada y eso es suficiente motivo para que ponga todo su empeño en la preparación de su pupilo.
El atleta dice que tuvo su pico en Rusia, cuando hizo la marca, pero las competencias en las que ha participado desde entonces le permiten visualizar que está bien e incluso en los entrenamientos ha logrado magníficos tiempos y todo esto lo lleva a pensar que no defraudará en China, porque si bien el podio está por lo general reservado para las luminarias, esos que viven de y por el deporte, para el resto la meta es vencerse a sí mismo superando sus mejores marcas.


Allan y los tiempos

*Allan Segura logró su tiempo de clasificación en Rusia de 1m23s12c. “Ese mes antes de la competencia fue fabuloso, me sentí excelente”.

*Luego, en una competencia en La Coruña, España, Allan hizo 1h25m30c, ocupó el sexto lugar con lo que es la segunda mejor marca de su vida.

*Posteriormente fue a Honduras donde participó en una prueba de 10 Km en la que cronometró 44m00s, lo que considera un muy buen tiempo.

*En Colombia fue en pista en la que cronometró 1h27m50s, su mejor tercer marca en esa superficie.

*Allan considera que un buen tiempo para Olimpiada es 1h23m, ya que es una marca que le permitiría ir a los campeonatos mundiales del próximo año y aparecer en el ranking mundial, donde precisamente en ese tiempo hacen el corte.

Marco Monge/La Republica


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