Nuevo tratamiento controla extraña enfermedad de la piel
“Entre las enfermedades de la piel, la hidradenitis supurativa es la que más impacta en la calidad de vida del paciente y podría ser comparable con el cáncer”, aseguró Alberto José Lavieri, dermatólogo. Shutterstock/La República
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¿Se imagina vivir con inflamaciones en su piel que forman abscesos y fisuras? Esa es la realidad de quienes son diagnosticados con hidradenitis supurativa.

Es una enfermedad crónica, inflamatoria, rara y que una vez que aparece, el paciente debe aprender a vivir con ella ya que no tiene cura.

Sin embargo, con un nuevo tratamiento biológico estos pacientes pueden controlarla y frenar sus complicaciones. Se trata de Anti-TNF Adalimumab, medicamento disponible en el país.

El mal aparece con síntomas que duran de 48 a 72 horas, caracterizados por picazón, dolor, hipersudoración y escozor que evolucionan con lesiones en piel como granos de pus que usualmente se confunden con la enfermedad infecciosa producida por estafilococos.

Estas lesiones se presentan en sitios predominantes como: axilas, región inguinal, el pliegue interglúteo, los pliegues submamarios y la zona perianal.

Entre diez y 15 días después estas lesiones o se resuelven solas o determinan la aparición de abscesos. Estos nódulos y abscesos se repiten periódicamente durante toda la vida con secreción y pus.

“Al paciente le impide tener una vida social normal activa. Por esto, entre las enfermedades de la piel, es la que más impacta en la calidad de vida y podría ser comparable con el cáncer y hasta con el infarto al miocardio”, comparó Alberto José Lavieri, dermatólogo que ha investigado la enfermedad junto con la Sociedad Argentina de Dermatología.

Las complicaciones siguen cuando aparecen las fístulas (conexión entre dos órganos) y cuando estas comunican diferentes lesiones entre sí.

“Por ejemplo la axila o la ingle comunican dos abscesos y las fístulas drenan al exterior; de ellas salen contenidos hemorrágicos y pus. Los pacientes mojan la ropa todo el día y tienen un olor horrible. En algunos casos cicatrizan y unen tejidos, lo que complica que la persona pueda mover los brazos o sentarse”, agregó el experto.

Antes de que existiera este medicamento biológico la única opción era acudir a un centro médico para que le drenaran las lesiones y le recetaran antibióticos.

“Hoy tenemos la posibilidad de hacer el primer tratamiento indicado, que va disminuyendo los brotes e inflamación. Mejora no solo la enfermedad en sí, sino que previene la posibilidad de otros brotes evitando tener que llegar a cirugías o la aparición de fístulas”, afirmó Lavieri.

 


Incidencia


Aunque parezca fácil por las lesiones y los lugares típicos y la periodicidad que la caracteriza, es difícil diagnosticar la hidradenitis supurativa. A quienes tienen lesiones similares se les recomienda acudir a un dermatólogo.

Características:

Fuente: Alberto José Lavieri, dermatólogo



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