Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Martes 25 Noviembre, 2008

NOTA DE TANO


Seguimos con detenimiento el comportamiento de Paulo César Wanchope como director técnico del Herediano e incluso estuvimos presentes dando cobertura a varios de los partidos del equipo, incluyendo el primero de su debut en el Rosabal Cordero y el domingo pasado en el choque contra San Carlos.
No sabemos qué suerte correrá el novel entrenador después del fracaso de su club, que no se clasificó a la siguiente fase del Torneo Apertura. A la hora de escribir este comentario, a lo interno del Herediano no ha pasado nada.
Lo que más me sorprendió y llamó la atención del trabajo de Wanchope fue el constante cambio de jugadores en la alineación del equipo, sin motivos aparentes.
El Herediano, como todos los clubes del campeonato, en muchas fechas no tuvo jugadores disponibles por lesiones y suspensiones; sin embargo, Wanchope tomó decisiones en cada uno de los puestos de la formación, difíciles de entender.
En la portería, a Ricardo González le dio titularidad absoluta, pasara lo que pasara; fueron varios los partidos en que el portero jugó en forma deficiente y sin embargo, nunca tuvo “castigo”. González, de excelentes actuaciones en muchísimos juegos, nunca topó con la competencia de Adrián de Lemos y un portero sin competencia, sin desafíos a la par, se puede acomodar y aflojar.
Los dos goles de San Carlos del pasado domingo fueron, en parte, responsabilidad de Ricardo. Igual sucedió en otros partidos. A la jornada siguiente, De Lemos seguía en el banco y González en la titularidad. Ese fue un primer error del técnico.
La zona defensiva nunca terminó de armarla; desde que asumió como entrenador desapareció de escena a un novel defensor que se había consolidado como titular en la etapa anterior: César Mena. No sabemos si es que está lesionado.
Confió ciegamente en Mauricio Solís en el centro de la zaga, pero nunca se atrevió a adelantarlo a su posición natural de volante de marca. En un partido que se tenía que ganar como el del domingo pasado, Mauricio pudo ser una buena opción de jugar en la cintura por su proyección ofensiva.
Por la derecha, Paulo probó a varios jugadores y terminó amarrado a Daniel Vallejos, quien estuvo sentado el 80% de la campaña y que al igual que Solís, es volante de marca y no lateral.
Al ex brujo Alberto Jiménez le dio rango de titular en el 70% del arranque de temporada y después, sin ton ni son, lo sentó. Puso a Andrés Flores como seis partidos de titular y después, lo sentó.
En la recta final de temporada irrumpió un volante joven, potente, poderoso: Bryan Orue. Excelente promesa. A la hora buena, en el cierre, en los últimos tres partidos, no jugó. ¿Lesionado?
Y… ¿Cristian Blanco? Titular dos meses, el primero y el último de campaña. En el medio: nada de nada.
Es imposible formar un conjunto con tantas alteraciones y esto que vamos por la mitad del equipo.

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