Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Jueves 25 Septiembre, 2008

NOTA DE TANO


El Deportivo Saprissa arriesga y se le aplaude pero se debe tener claro que todo riesgo conlleva peligro.
Arriesgarse a algo lleva siempre su cuota de aventura. Cuando una persona dice… ”me voy a arriesgar a…”, internamente sabe que no va a lo seguro.
Hace mucho rato que el cuerpo técnico del Saprissa viene arriesgándose en la alineación del equipo; le ha sonado la flauta la mayoría de las ocasiones, pero antenoche el riesgo cobró su precio y lo hizo de forma muy alta.
Hemos alabado y aplaudido la osadía, la valentía, el riesgo del entrenador morado de alinear a jóvenes como Keylor Navas, Randall Porras, Alexander Robinson, Yader Balladares, Manfred Russel y otros en partidos relevantes.
Ahora, por eso; se ha pagado un precio.
Y no es que el 4-0 en México ante el Cruz Azul haya sido culpa de los jóvenes; hubo errores garrafales de los jóvenes y de los viejos, y si no es por el joven Keylor Navas se viene el campeón con ocho o más adentro, de manera que se debe reflexionar muy bien sobre el comportamiento futbolístico de los morados en esa noche trágica en el Estadio Azul, que trajo como consecuencia la atípica goleada.
La primera lección es clara y contundente: Cruz Azul es un equipo de peso, de trayectoria; uno de los grandes del fútbol mexicano de la última década y no es viable enfrentarlo con éxito, con una nómina que no tiene su mismo poderío. Por lo visto y sucedido, el joven equipo del Saprissa no estaba en capacidad de superar a un rival de altos quilates.
El equipo mexicano doblaba al costarricense en trayectoria de su nómina; solo Cordero, Drummond y Centeno (tres futbolistas de once), cargaban en sus espaldas una historia de peso en el fútbol del área, similar a la de la mayoría de los integrantes de la máquina.
Claro que jugadores como Núñez, Barrantes, Arrieta y Alpízar no son precisamente una cuarteta de novatos; Celso Borges apenas suma su segunda temporada como titular, de manera que para tratar de asimilar, nunca justificar la goleada recibida, tenemos que tener claro que el riesgo que tomó el cuerpo técnico del Saprissa al formar con un equipo tan joven, lo podía pagar con un resultado traumático y eso fue lo que se dio.
Del equipo que presentó el Saprissa en Japón en el Mundial de Clubes hace pocos años, solo queda una tercera parte: Porras, Bennett, Badilla, Brenes, López, Azofeifa, Alemán, Saborío, ya no están y estas ausencias muchas veces no pesan, otras sí (ahí está el riesgo), de manera que el 4-0 en México es una consecuencia de este largo caminar.
En Washington fiesta; en el DF desgracia con los mismos jugadores pero ante diferentes rivales; noche fatal plagada de desaciertos de los jugadores y del técnico. Derrota aleccionadora, dolorosa pero plena de aprendizaje, no para el Paté, o Víctor, o Jervis. Sí para Randall, Celso, Robinson, Russell, Keylor.
Arriesgar en la vida tiene precio.

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