Emilio Bruce

Emilio Bruce

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Viernes 23 Mayo, 2014

¿Dónde están los decretos y proyectos de ley? ¿Dónde están los líderes comenzando a moverse?


Sinceramente

¡No perdamos el tiempo!

Ha sido tradición de los gobiernos desde el final del siglo XX, que se llega a Casa Presidencial con una agenda muy bien estructurada, muy pensada, con personas responsables asignadas, con tiempos de inicio establecidos para de esa manera optimizar el inicio del gobierno, que es cuando el mayor porcentaje de popularidad es disfrutado por la administración del momento.
Muy clara resulta la lista de los graves asuntos que aquejan al país y más clara aún la prioridad y la lógica con que las mismas deben abordarse y atenderse. Esta tradición con excepciones notorias dio siempre los mejores resultados, dio siempre paso a que los proyectos más difíciles y más polémicos pudieran ponerse a despacho de primero, para que las fracciones aún bajo el positivo impacto de las elecciones nacionales se sintieran mucho más proclives a aceptarlos y a aprobarlos en la Asamblea Legislativa.
De igual manera en cada uno de los ministerios y de las instituciones autónomas, teniendo el partido ganador un plan de gobierno estructurado, y a los responsables de ejecutarlo afilados en cuanto tienen que hacer para lograrlo, los 100 primeros días siempre han sido un periodo de actividad ingente, de aprestamiento de las grandes transformaciones.
Para nadie es un secreto que esos 100 días fueron así estructurados ya que el periodo presidencial es breve. El tiempo apremia. Son dos y medio años los que están dispuestos para hacer y crear, ya que el cuarto año es de vuelta al ciclo político tradicional y a la carnicería de críticas que los medios lanzan a los gobiernos para aumentar sus “ratings”, la circulación periodística y la audiencia radial.
Nada de lo descrito me está siendo evidente. Del arranque del ocho de mayo a hoy 23 de los corrientes solo discusiones públicas intrascendentes he escuchado, y he observado una huelga de maestros generada aparentemente por problemas de digitación de información errada en un sistema que arrancaba. Esta debió acabarse de un tajo, pagando lo debido a los trabajadores.
¿Para dónde vamos? Hay temas de una urgencia trascendental como el cierre de brechas sociales, empleo, pobreza, como gobernabilidad, seguridad jurídica, costo eléctrico, como infraestructura o estabilidad macroeconómica, y como equilibrio fiscal. ¿Dónde están los decretos y proyectos de ley? ¿Dónde están los líderes comenzando a moverse?
No se pueden comenzar las cosas tan lentamente, porque el tiempo pasa de prisa. Es claro que el país votó por un cambio y que no se está mostrando con la rapidez esperada. Para los graves problemas que vivimos debemos actuar con sentido de urgencia.
Hay que establecer prioridades. Hay que nombrar responsables con plazos para alcanzar las metas. El cambio no era formal. El país lo quería fundamental. No es mi intención más que ser el comité general de aliento, pero el gabinete debe completarse ya. Las cosas deben de arrancar de inmediato.

Emilio Bruce

Profesor
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