Carlos Denton

Carlos Denton

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Miércoles 29 Abril, 2015

No me interesa lo de la Asamblea

¡Ya no quiero leer, escuchar o ver más noticias del “drama” de la elección de la próxima directiva de la Asamblea Legislativa! Francamente que sea una coalición partidaria u otra, que sea la misma gente del año actual o no, a mí no me va a impactar en absoluto en lo que es mi vida.
Desde enero, en diversos medios y con cierta periodicidad, aparecen noticias del congreso y ya, hace unos días, decidí no prestarles atención.
Por lo que veo en las encuestas, soy uno de un par de millones de costarricenses que hemos decidido dedicar nuestro tiempo a cosas más importantes como Saprissa versus la Liga, las erupciones del volcán Turrialba, el servicio médico brindado por la Caja, el precio del combustible, la elección de Miss Costa Rica y la telenovela “Chicas de la Mafia.”
Todas estas son más interesantes que los informes de las divisiones de las fracciones partidarias de la Asamblea, el intercambio fuerte entre un diputado u otro, los nombramientos de los conserjes en el Primer Poder, entre otros.
La ironía, desde luego, es que según la Constitución Política, la legislatura es la que establece las políticas a seguir en la nación, mientras que el Poder Ejecutivo está para implementar las órdenes y los planes que provienen de Cuesta de Moras.
En otras épocas el escándalo de las listas de espera que se extienden hasta cinco años para recibir el servicio de cateterismo de la Caja y dejando más de un necesitado en la morgue, hubiera obligado a varios de los máximos jerarcas de esa institución a pasar semanas contestando en público preguntas de los diputados y explicando sus fracasos.
Los $16 millones gastados en la reparación del puente de “la platina” hubiera estimulado visitas al río Virilla de diputados de Alajuela, Puntarenas y Guanacaste y con las luces de las cámaras prendidas exigiendo al Poder Ejecutivo el arreglo de una vez a este asunto que ha pasado de ser una vergüenza a un tema de risas cínicas.
Uno que otro diputado escribe cositas en Facebook para sus seguidores —muy bonitas y acertadas en algunos casos. Pero ¿dónde está la acción? ¿Cuándo comienzan a torcer brazos? ¿Cuándo comenzarán a realizar preguntas serias a los empleados del Estado? ¿Repetirán el sistema de aprobar el presupuesto 2016 como se rubricó el de 2015?
¿Harán recortes significativos de los gastos del gobierno para el año venidero? Eliminar sándwiches y gaseosas en reuniones, reducir subscripciones a revistas y periódicos, y poner un papel higiénico menos suave en los baños de los edificios públicos sí bajaría gastos, pero lo que realmente se necesita es ver los temas de alquileres, de lo de la “dedicación exclusiva,” y las consultorías.
La verdad es que no debería haber ningún aumento en los impuestos si no se demuestra un interés en recortar seriamente los gastos. Muchos de los diputados dicen que entienden la importancia de recortes. ¿Pero cómo se comportarán al respecto?

Carlos Denton
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